CURSO AVANZADO EN ECONOMÍA DE SOLIDARIDAD

(Ponencias y conversatorios en Cali, Colombia, ante la Cooperativa COOMEVA, en septiembre del 2003)

INTRODUCCIÓN

Coomeva y la Fundación Coomeva se complacen en compartir con ustedes las principales reflexiones generadas en el Curso Superior de Economía Solidaria.

Nuestra Cooperativa se ha propuesto desarrollar y fortalecer este sector económico y empresarial y una de las maneras de lograrlo es a través de la bien llamada “llave de oro” del Cooperativismo, la educación, que juega un papel preponderante, por ser el instrumento más poderoso para realizar cualquier avance que nos propongamos.

Uno de los mayores desafíos para todos los que estamos trabajando en pro de la Economía Solidaria, será el de modificar nuestro pensamiento, de manera que podamos enfrentar más claramente la complejidad creciente, la rapidez de los cambios y lo imprevisible que caracteriza nuestro mundo actual. Debemos reconsiderar la práctica social que ha tenido la Economía Solidaria y para ello tendremos que derribar nuestras barreras tradicionales, formular nuevas políticas y mantener la mirada fija hacia el largo plazo, hacia el mundo de las generaciones futuras, frente a las cuales tenemos una enorme responsabilidad.

Las anteriores iniciativas motivaron la realización de este Curso, en el que durante 3 días nos reunimos como comunidad educativa, para pensar y reflexionar acerca de la Economía Solidaria, unidos bajo la convicción de que este fenómeno organizativo encierra en su experiencia histórica, en sus modalidades empresariales, en sus objetivos y en su racionalidad económica, una naturaleza y una fuerza capaces de constituirse en una propuesta alternativa para comunidades, grupos sociales y personas, para lo cual es preciso elaborar conocimiento acerca de ella.

Es así como Coomeva, a través de la Fundación Coomeva, encargada esta última de propiciar y fomentar la educación, solicitó al Dr. Luis Razeto que expresara sus ideas sobre la esencia misma de la Economía Solidaria, invitándolo a compartirnos su visión y propuesta, tanto en sus fundamentos teóricos, como en su aplicación en el sector financiero, en el cooperativismo de trabajo asociado y en las estrategias de desarrollo, que harán de la Economía Solidaria, no solo un movimiento, sino también, una forma de vida para muchos seres humanos.

Los más especiales agradecimientos al Dr. Luis Razeto, por haber estimulado esta reflexión, la cual facilitó un debate muy constructivo para todos, porque sus planteamientos son una guía muy importante en este camino que queremos recorrer. El compromiso y la sabiduría de pensadores como el Dr. Razeto, son inestimables, ya que ayudan a los que hacemos Economía Solidaria, a contribuir en los cambios profundos de pensamiento, indispensables para la preparación del futuro más próximo, en el que hemos empezado a generar la opción que este mundo necesita.

ESTRUCTURA TEMÁTICA

1. Fundamentos de teoría económica de la Economía Solidaria.
2. La Economía Solidaria en el Sector Financiero de la Economía
3. El Cooperativismo de Trabajo Asociado
4. Proyecto y estrategias de desarrollo de la Economía Solidaria.

Palabras del profesor Luis Razeto

Agradezco muy sinceramente la oportunidad que Coomeva me ha ofrecido de venir a Colombia, para estar con ustedes y compartir mis sueños, reflexiones y búsquedas, relacionadas con la Economía de la Solidaridad. Agradezco también las muy generosas palabras de presentación que ustedes hacen, que más que hablar de mí, hablan de su generosidad.

Espero que en estos días que vamos a trabajar juntos, pueda cumplir con las expectativas que ustedes tienen, las cuales me motivaron y me llegaron muy a fondo, porque muchos de ustedes expresaron el interés en conocer esta elaboración teórica que yo he venido haciendo sobre la Economía de Solidaridad.
Ayer cuando escuché sus presentaciones pude apreciar la destacada trayectoria del grupo de personas que han sido convocadas. Ustedes cuentan con experiencia en el sector Cooperativo, tienen también dedicación, convicción en esta búsqueda, estudios realizados, conocimiento y han leído muchos de mis textos y naturalmente, de otros autores. Escuché también sus expectativas frente a esta actividad y me preocupé porque el desafío es bastante grande. Entonces anoche me pasé unas cuantas horas reflexionando y repensando este taller, sobre cómo enfocarlo de manera que corresponda mejor a sus inquietudes, expectativas y a los actuales problemas de la Economía Solidaria y llegué a una conclusión que me tranquilizó y que fue esclarecedora para mí.

Me pareció importante, sin abandonar en absoluto la temática y las preguntas que suscitaron el seminario, que conviene concentrarse en lo esencial. Decía Aristóteles que “mientras más cultas son las personas, más simples son sus conversaciones”, mientras que la complejidad de la conversación se da más en los niveles de menor formación cultural y conocimiento, porque en ellos todo se enreda y complica. Entonces yo pensé que podríamos concentrarnos en lo esencial y tratar de expresar, de la forma más directa, simple y sencilla, lo más profundo en la búsqueda de la Economía de Solidaridad.

1. ECONOMÍA DE SOLIDARIDAD, UNA ECONOMÍA SUPERIOR Y AUTÓNOMA

Muchos de ustedes manifestaron la necesidad de conocer la esencia de la Economía de Solidaridad y para ello quiero empezar haciendo una afirmación general, diciendo que ésta es superior desde el punto de vista humano, desde el punto de vista social y desde el punto de vista ético, con respecto a otras formas económicas dominantes, especialmente, la Economía Capitalista. La Economía de Solidaridad es también más eficiente, en cuanto a su productividad, al manejo de los recursos, de su capacidad de generar riqueza y de proporcionar satisfacción a las necesidades de los seres humanos. La Economía Solidaria es además, y este es un concepto en el que quiero centrarme en esta oportunidad, una economía autónoma. Quiero aclarar que este concepto de autonomía no es sinónimo de separación ni de construcción al margen o fuera, sino la afirmación de algo que alcanza un punto de vista superior.

Decía Antonio Gramsci, hablando de los movimientos sociales, que éstos desarrollan una trayectoria en la cual deben cubrir ciertas fases. La primera de ellas es la de escisión, de separación, de tratar de distinguirse, de tomar distancia crítica respecto a la realidad vigente que se pretende cambiar, logrando una actitud distinta y transformadora. Ese movimiento de escisión, dice Gramsci, es la parte más rudimentaria.

La segunda fase, que según él es un poco superior, es la del antagonismo, donde el movimiento ya no solamente se escinde o se separa, sino que se opone y lucha, autoafirmando que la realidad que quiere transformar es su adversario. Decía Gramsci que estas dos etapas son insuficientes y es allí donde surge la tercera fase que es la autonomía, con la que un movimiento adquiere verdaderamente la posibilidad de cambiar el mundo y ser eficaz y donde ya no importa diferenciarse o ser antagónico, sino que gana valor el proceso propio, de construcción de la nueva realidad llamada a suplantar.

Mi planteamiento es que el movimiento cooperativo y demás búsquedas de economías alternativas o solidarias, han vivido muy fuertemente las 2 primeras etapas, pero no han dado el tercer paso y por eso puedo afirmar, enmarcado en la sencillez a la que me referí al principio, que estos movimientos no han alcanzado su autonomía, lo que lo ha llevado a vivir subordinados al Capitalismo y al Estado.
La fase de la autonomía según Gramsci, permite superar el temor a la crítica y a ser absorbido por el adversario, porque se accede a un lugar, a una posición y a un punto de vista inaccesible pues es un punto de vista superior. Como no se tienen temores, se tiene la capacidad de absorber todo aquello que es positivo, valioso, eficiente y aquellos aprendizajes que proporciona esa otra realidad.

Es por esto que para el que es autónomo, el Capitalismo no es el mal personificado, la ineficiencia pura o aquello que hay que negar en todo terreno. Por el contrario, quien es autónomo del Capitalismo reconoce en éste lo que hay que aprenderle, de sus empresas, mercados y procesos. Yo puedo afirmar esto sin ningún temor de creer que estoy siendo capitalista o subordinado y lo puedo hacer precisamente porque se que nosotros estamos por sobre.

Mi llamado aquí es a que reconozcamos que ya no estamos ni en la fase de escisión ni de antagonismo, sino en la fase de conquistar la autonomía frente a esa realidad que queremos cambiar y suplantar, a través de la Economía Solidaria, siendo conscientes de que ésta no se alcanza sino a través de una concepción teórica superior.

Para ser autónomos requerimos de fundamentos teóricos:

La escisión se acompaña de un pensamiento doctrinario basado en valores como ocurría en los inicios del Cooperativismo, cuando al separarse del Capitalismo, se afirmaban los principios del trabajo por sobre el capital, de la cooperación por sobre la competencia, del hombre por sobre las máquinas y las cosas. Esta doctrina no se abandona en las etapas superiores puesto que es históricamente, el fundamento del porqué queremos hacer algo distinto, teniendo en cuenta que la economía convencional no nos satisface desde el punto de vista de los valores y de su consecuencia para las personas y los grupos sociales. Pero este pensamiento doctrinario es insuficiente.

La segunda fase del antagonismo se acompaña del pensamiento ideológico, que es el que aterriza la formulación ética, doctrinaria y de valores, en propuestas normativas, jurídicas y en un discurso que mueve principalmente a la acción, a la voluntad de cambio y que nos exige capacidad y eficiencia, sobre la base de ciertos principios, normas, reglamentos o ciertas formas organizativas.

Hasta aquí debemos aclarar que el pensamiento ideológico y el pensamiento crítico, por más que expresen antagonismo, son insuficientes para lograr autonomía y son pensamientos subordinados porque se refieren a sí mismos en referencia al otro.

De allí que la Economía de Solidaridad requiere, para alcanzar la autonomía, de fundamentos teóricos superiores a los de las teoría económica convencional, los cuales han acompañado los procesos de toma de decisiones a nivel micro y macro económico en el mundo moderno.

Esa es la razón por la cual nosotros trabajamos tan enfáticamente en proponer una elaboración de la Economía de Solidaridad, que no sea, puesto que ya está hecha, una elaboración puramente doctrinaria e ideológica, sino que incluya planteamientos teóricos.

El primer componente que hemos querido enunciar es el propio nombre de Economía de Solidaridad, el cual es un nombre nuevo, que de forma significativa y no casual, se compone por dos palabras difíciles articular en el mundo actual: la economía con la solidaridad. La palabra Economía, puesta con toda la intención de significar que el cooperativismo, la autogestión y la búsqueda de alternativas, son economía, asunto que no estaba claro en la etapa de escisión y confrontación, cuando se rechazaba hasta el hecho mismo de ser economía, por ser un concepto “contaminado” de Capitalismo. Hablar de economía significa asumir un lenguaje económico, tratando temas tan obvios como eficiencia, análisis de costo-beneficio y el concepto de empresa. Aceptemos que al cooperativismo le costo pero mucho llegar a asumir que se trataba de empresas y nos tocó leer muchos libros en los cuales se intentaba justificar el hecho de que una cooperativa no era una empresa, porque no generaba utilidades y que por lo tanto eran organizaciones sin fines de lucro, pero con que fines?, y todo se empezó a complicar por el simple hecho de que no se asumía que somos una economía distinta, no una “No economía”.

El otro concepto, porque no podemos quedarnos únicamente con el económico, cayendo en la lógica pura capitalista de la cual queremos ser distintos y superiores, es el concepto de Solidaridad. A mi me gusta más hablar de Economía de Solidaridad que usar el adjetivo de Economía Solidaria, precisamente para enfatizar el carácter sustantivo de esta propuesta. La palabra solidaridad resume todos los contenidos éticos, de relaciones humanas superiores y de valoración del trabajo y del hombre sobre las cosas y el capital. La palabra solidaridad sintetiza y recoge todo aquello: cooperación, autogestión, unión, asociatividad, mutualismo, ayuda mutua y valores humanos.

“Economía de Solidaridad” es una economía en la cual la solidaridad se constituye en el elemento activo y esencial de las organizaciones, de las actividades y de los procesos que se despliegan; una economía en la que la solidaridad no es marginal ni un simple acompañamiento, sino que es un componente tan destacado que hace surgir una nueva racionalidad económica, especial, diferente y superior. La racionalidad económica capitalista es distinta, pero la nuestra, al ser solidaria, es más eficiente, situación que debemos demostrar teórica y prácticamente.

Aunque nunca los economistas se interesaron en la cooperación, debemos también reconocer que los cooperativistas tampoco se interesaron a fondo en la economía, por lo que este encuentro es un desafío fuerte tanto para los economistas como para los cooperativistas.

En nuestro caso se trata de dar pasos adelante, que pueden servirnos para recuperar lo perdido, para comprender los procesos económicos, el significado de ser empresa, de operar en el mercado y de trabajar con las lógicas financieras, pero no para quedarnos allí, sino para construir una formulación de Economía de Solidaridad, que alcance un punto de vista superior y autónomo.

Conceptos superiores de empresa y mercado:

A nuestras empresas ya no les da miedo hablar de factores económicos, por lo que incluimos aquellos con los que ha operado la teoría económica convencional: el capital, el trabajo, la tecnología, y hemos adicionado nuevos factores que aquella teoría no era capaz de reconocer. Por ejemplo, cuando hacemos un análisis de costo – beneficio para estudiar la eficiencia de una empresa, nosotros no nos limitamos a entender el asunto solo en términos monetarios, mirando únicamente su significado para la acumulación de capital, que es el modo como se haría este análisis en la economía convencional, sino que damos una mirada más profunda, incluyendo elementos como los sacrificios y los logros que obtienen los seres humanos y los grupos sociales, incluyendo beneficios de convivencia, de participación, de desarrollo humano, de desarrollo del conocimiento, de educación y otro tipo de capacidades.

En el concepto de mercado ocurre algo similar, pero antes de hablar de él tenemos que reconocer que para nosotros éste representaba más dificultad que el concepto mismo de empresa, por lo que nos preguntábamos “qué vamos a decir del mercado?”, cuando parecía que era la esencia misma del Capitalismo.

Pues bien, el mercado no es un elemento cruel y perverso y hay que recuperar su concepto para la Economía de Solidaridad de manera simple, viéndolo como una necesidad social que ha existido siempre por el hecho de que somos seres sociales y que incluso tiene una connotación solidaria en su misma constitución. Existe el mercado porque nos necesitamos unos a otros, porque no somos autosuficientes, porque trabajamos para los demás y porque atendemos necesidades de otras personas y de la comunidad.

Debemos entonces asumir el mercado como un hecho natural y como el contexto en el cual opera la economía, cualquier economía, así como reconocimos que la empresa es una unidad de gestión económica y una organización volcada a generar valor económico. El Cooperativismo por lo tanto, debe también generar valor, servicios y producción y para ello utiliza sus recursos, haciéndolo con una máxima eficiencia, para que el resultado sea óptimo y competitivo. Pero no nos conformamos con el concepto de mercado que nos proponen los teóricos capitalistas que ven éste como un mecanismo automático de ofertas y demandas que se autorregulan, compuestos por mercancía y por relaciones de cambio, que se valoran monetariamente. Nosotros descubrimos que el mercado es mucho más, es todo el complejo proceso social, a través del cual se distribuye en la sociedad la producción, los servicios y la riqueza, se coordinan las decisiones de todos los agentes económicos y se despliegan los comportamientos de las personas que no son siempre individualistas y competitivos. Recordemos que en el mercado también se hacen alianzas, se forman asociaciones, se solidariza, se desarrollan vínculos de cooperación, se despliegan compromisos de beneficio y responsabilidad social y se ejercen, no solamente el intercambio monetario, sino también la reciprocidad, la cooperación y el pago de tributos.

Entonces nuestros conceptos de mercado y empresa cambian y aunque los asumimos, los miramos desde un punto de vista superior, sin quedarnos con el concepto estrecho que nos propone la teoría capitalista.

Una “TEORÍA ECONÓMICA COMPRENSIVA”.

Lo esencial de una visión económica superior es que permite hacer la operación de absorción y al mismo tiempo de transformación, logrando lo que yo he llamado, no sé sí con precisión, “teoría económica comprensiva”.

En este concepto debemos destacar que contamos con la capacidad de comprender las diferentes racionalidades, lógicas y tipos de empresa, sin quedarnos en una visión unilateral como el capitalismo, pudiendo entender, ver con claridad y sin misterios, las diferentes cosas que ocurren en la economía.
Por otra parte, esa “teoría económica comprensiva” tiene, desde el punto de vista teórico y epistemológico, dos elementos adicionales esenciales:

- El primero es concebir la realidad económica como hechos sociales y humanos y que por lo tanto, están atravesados por la subjetividad. La teoría convencional nos ha querido convencer de que la economía es algo objetivo, que funciona independiente de la voluntad de las personas, basada en simples leyes del mercado, lideradas no se sabe por quien y donde operan automatismos como si se tratara de un reloj. Nos proponen un concepto de economía en la cual los seres humanos somos convocados a adherir y sumarnos, no a controlar o transformar, reduciendo los hechos económicos a parámetros y variables cuantitativas, sin verlos como actividades humanas.

Esa objetivación de la economía tiene como antecedente que la teoría Capitalista surgió en el contexto cultural del Positivismo del siglo XVIII y XIX, en el que se construyeron ciencias sociales según el modelo de las ciencias naturales, con conocimientos basados en leyes que reducen todo lo relevante, a variables cuantitativamente procesadas y matemáticamente trabajadas.

El Positivismo también marcó la Sociología. Durkheim, fundador de su método básico, dice en su libro que “la Sociología debe tratar los hechos sociales como cosas” y su teoría fue alabada por los intelectuales de la época quienes la catalogaron como un gran descubrimiento. Este concepto fundamentó las Ciencias Sociales y enmarcó la construcción de la economía, y aunque tenemos que reconocerle que se constituyó en un avance para el conocimiento, debemos tener presente que correspondió a un momento histórico ya superado.

- El segundo elemento ya lo habíamos mencionado, y es que la economía no funciona como un mecanismo automático. Este pensamiento se observa muy claramente en el discurso neoliberal, cuando se hace énfasis en las leyes y automatismos del mercado, que según ellos, funcionan independientemente de las personas. Este planteamiento pretende decirle a los seres humanos que no podemos intentar cambiar los procesos económicos, porque cualquier intento subjetivo por modificar las leyes de la economía, generaría ineficiencia e irracionalidad. Es tan fuerte este discurso hoy día, que los economistas concluyeron que el Estado, las personas y las comunidades no pueden ser activas ni protagonistas y su único papel sería interferir negativamente en su eficiencia, por lo que la pregunta se les volvió no cómo canalizar voluntades y recursos para generar desarrollo y calidad de vida, sino cómo asignar más eficientemente los recursos económicos.

Pero basta mirar la realidad económica para darnos cuenta la economía no funciona como un mecanismo automático. Sabemos que existen poderes y organizaciones que ejercen control, que la política influye, que los agentes económicos intervienen de acuerdo a sus intereses y en busca de mayores beneficios y que los gobiernos y naciones entran en pugna por los recursos. Descubrimos entonces que la economía es algo muy distinto a un mecanismo automático y que el mercado es una verdadera correlación de fuerzas sociales, donde todos los actores intervienen, chicos y grandes, unos con más poder que otros, cada cual de acuerdo a su modo de comportarse y cada cual preocupado por sus intereses. El mercado es pues esa confrontación, donde se hacen alianzas, engaños y operaciones estratégicas con propósitos muy definidos para obtener tales o cuales resultados y esto es lo más lejos que hay de un mecanismo automático.

Pasar a la “Teoría Eonómica Comprensiva” implica luego asumir la subjetividad que no hay nada en el mercado, en las empresas y en las realidades humanas, donde cada una de nuestras acciones y decisiones influyen en su funcionamiento.

Descubrimos por ejemplo que la inflación no es un proceso que ocurre porque ciertas variables en la economía se desajustan, sino que es un cambio en la relación de fuerzas sociales. Cuando hay un fenómeno inflacionario hay que analizar qué está implicando desde el punto de vista de los actores sociales, quiénes se benefician, quiénes pierden, cuántos desplazamientos de riqueza hay y qué producen. Cuando se nos dice que el mercado funciona de acuerdo a leyes, pensamos en el caso de Japón, donde a pesar de contar con una tasa de interés bajísima, cercana a 0, no se produce un aumento de inversión, cuando el análisis diría simplemente que una variable hace reaccionar a otra. En esta y todas las situaciones, no es una reacción automática porque las variables no actúan, los que actúan son los seres humanos.

Los seis factores productivos de las empresas:

En la “teoría económica comprensiva”, con respecto a las empresas, existen seis factores productivos básicos en los cuales se fundamenta la propuesta de la Economía de Solidaridad, los cuales graficamos a través de un hexágono, así:
1. Trabajo
2. Los medios materiales
3. Tecnología
4. Gestión
5. Factor financiero
6. Factor C

Todos sabemos que una empresa es una combinación de diferentes factores productivos. La teoría económica convencional inició con un modelo de 3 factores, en la época de los comienzos de la ciencia económica. Eran ellos la tierra, el trabajo y el capital. Después se simplificó a 2 factores: trabajo y capital, con el objeto de procesar matemáticamente y simplificar los análisis económicos. Posteriormente se reconoció la importancia del factor tecnológico y cognitivo en el proceso de generación de riqueza, y por lo tanto también se incorporó junto con el factor gestión.

Lo que nosotros hemos agregado es algo que también se está asumiendo hoy en las teorías económicas convencionales y es lo que llamamos el Factor C, que es la fuerza de la solidaridad convertida en fuerza productiva. Incluimos este factor por el hecho de que la unión de conciencias, voluntades y sentimientos, detrás de un objetivo compartido por un grupo de personas, hace surgir una realidad social poderosa, que influye en los procesos e interactúa con cada uno de los demás factores productivos, incrementando la productividad de la empresa.

Hoy en día se habla de “capital social” y se asume que toda empresa que consigue integrar la voluntad de sus miembros, trabajadores y empleados, con “la camiseta de su empresa bien puesta”, logra algo muy valorado. Los estudios dicen que es posible incrementar en más de un 30% el desempeño de las empresas consideradas eficientes, a través de inyectarles una buena dosis de Factor C.

La idea que quiero expresar es que en la “Teoría Económica Comprensiva” partimos de un reconocimiento más amplio y más complejo, de los factores que intervienen en la producción y es necesario diferenciarlos, porque cada uno de ellos, como realidad humana inter-subjetiva, hace un aporte específico, es productivo en sí mismo y merece ser desarrollado cualitativamente.

1. Trabajo: Son las diferentes operaciones laborales que modifican los medios naturales de producción, al interior de una empresa. La fuerza de trabajo es la energía mental y física desplegada por los seres humanos en su actividad; seres humanos que tienen conciencia, sentimientos, voluntad, y demás elementos subjetivos que involucran en alguna medida en su gestión y que hacen que cada unidad de fuerza de trabajo o persona trabajadora, opere con mayor o menor eficiencia, calidad y productividad.

2. Tecnología: Aquí no nos referimos únicamente a maquinarias, computadoras, equipos y cosas distanciadas de los seres humanos, sino al conocimiento, al “saber hacer” que se incorpora en los procedimientos productivos, que genera innovación y que está permanentemente reconstituyéndose con una dinámica más rápida que el elemento anterior. Así, como detrás del trabajo están los trabajadores, detrás de la tecnología están los técnicos, los ingenieros, los inventores y en general, todos los que aportan con su conocimiento a la producción de la empresa.

3. Los medios materiales: Son los elementos físicos, las materias primas, los locales, las máquinas, que participan en el proceso de producción, no exclusivamente como materiales, sino con una intencionalidad liderada por personas, que son sus dueños y quienes los controlan y descubren. El petróleo por ejemplo, solo empezó a ser un valor material y energía física aprovechable cuando se convirtió en un medio productivo, luego de años y años de inactividad, cuando los seres humanos lo descubrieron, lo potenciaron, lo transportaron, lo transformaron, etc.

4. La gestión: Es la capacidad de organizar, de tomar decisiones, de controlar procesos, que es realizada por gestores, administradores y personas, quienes ejercen ese aporte específico a la actividad.

5. El financiamiento: Vamos a profundizar mucho en este concepto más adelante, pero por ahora podemos decir que es la credibilidad y el crédito que reciben las empresas para adelantar operaciones y la seguridad por parte de quienes los otorgan, de que van a ser pagados. Es además un elemento de relacionamiento social que permite que el trabajador se vincule a la empresa, que se integre y que trabaje, con la expectativa de que después de un mes o cierto periodo, va a recibir su salario. En el caso de las empresas, este factor se hace presente cuando éstas compran materias primas y comprometen con pagos futuros, porque cuentan con el elemento financiero que les garantiza que van a poder cumplir esas obligaciones. En general, el financiamiento crea un vínculo intersubjetivo de confianza en el cumplimiento de los compromisos adquiridos.

6. El Factor C: Es esa energía social que surge de la unión de conciencias y voluntades. Es un elemento de compartir, de tener objetivos comunes, lo que antes se expresaba como integración humana, eminentemente intersubjetiva.

Como vemos, detrás de cada uno de estos factores hay fuerzas sociales y grupos humanos que históricamente se han ido diferenciando y haciéndose cargo de unos u otros, especializándose, apropiándose de ellos y generando un proceso de diferenciación social, aquello que se llama de división social del trabajo. Una empresa por lo tanto, va a ser, en su esencia, una integración de sujetos que van a contribuir con determinadas funciones, en unos u otros factores.

Por lo tanto, una empresa es una organización humana, no de los factores mismos, sino de los sujetos que aportan en cada uno de ellos, ya no es una mera inversión de capital que utiliza factores para generar un incremento del factor invertido, sino que es una comunidad y una asociación de sujetos.

Los factores vistos desde esta teoría de la “economía comprensiva” son acciones realizadas por los seres humanos y se puede utilizar un verbo para cada uno:
- El trabajo es un hacer.
- La tecnología es un saber.
- Los medios materiales son un poseer, un usar, un tener.
- La gestión es un poder.
- El financiamiento es un creer.
- El Factor C es un unir, un integrar.

Por eso organizar una empresa no es conjugar técnicamente factores sino que es conjugar 6 verbos simultáneamente: hacer, saber, tener, poder, creer y unir. Administrar, crear y dirigir una empresa, es convocar a un grupo de sujetos que van a aportar cada uno su energía, para realizar acciones de carácter bien distinto. La combinación de estos verbos es una inter-subjetividad.

Hasta aquí lo que queríamos era liberarnos para pensar la economía de otra manera, asumiéndola con libertad y no con rechazo sobre el Capitalismo. Hemos descubierto que el capital y el financiamiento son algo maravilloso, ya no tenemos miedo, porque vamos a descubrir que el financiamiento es un “creer” entre personas, que después caen en prácticas negativas, es otra cosa, pero que en su esencia son actos de fe, de trabajo previo, de esfuerzo, de ahorro.

Así estamos accediendo a ese punto de vista superior desde el cual vamos a poder construir una Economía Solidaria autónoma, profundamente distinta a la Capitalista, pero que es capaz de aprovechar todo lo que ésta forma económica haya podido previamente desarrollar.


2. TEORÍA DEL FACTOR ECONÓMICO FINANCIERO. ¿QUÉ SON Y CÓMO FUNCIONAN LAS EMPRESAS SOLIDARIAS FINANCIERAS?

Refiriéndonos con sencillez a lo esencial sobre el factor económico financiero, voy a permitirme leer una pequeña historia, que nos puede servir de punto de partida para este complejo tema del financiamiento, del dinero, del capital, y la manera cómo funcionan.

Me interesa especialmente formular el siguiente concepto: “El dinero y el financiamiento se crean y se destruyen en las relaciones sociales, son por lo tanto realidades volátiles, que operan de muchas formas y no de un modo único y cuentan con un carácter intersubjetivo”.

Esto lo voy a ilustrar con el siguiente relato, que a pesar de ser un cuento, pudiera ser verdadero. Se llama “El buen dinero y el dinero malo”:

“Entrando al pueblo Los Guindos, el viajero se dirigió resueltamente al Hotel El Hogareño, cuyo rústico y artesanal anuncio publicitario había visto al llegar. El pequeño hotel hacía honor a su nombre y la acogida cordial de su propietario le hizo confiar que podría prepagar la habitación aunque el tiempo de su permanencia en el lugar dependía de la llamada telefónica que haría más tarde a su empresa.
- Cuánto debo pagar por cada día de permanencia?.
- Serían 1000 pesos diarios señor.
- Muy bien aquí le adelanto 10 mil pesos. Mas tarde podré saber cuantos días podré quedarme.
- No tenga cuidado señor, en este hotel y en todo pueblo somos honrados y todo es como en familia.
- Bien, le dejo las maletas mientras doy un paseo por el lugar. Volveré en la tarde.
El hotelero recordando que tenía una deuda con el carnicero, que probablemente tendría necesidad del dinero y que en los próximos días debería hacerle nuevos pedidos, tomó los 10 mil pesos recién recibidos y los dio a pagar. El carnicero se auguró luego en abonar 10 mil pesos de una deuda que tenía desde hacía varios meses con el granjero. El granjero, feliz de poder saldar su deuda con el dentista, le llevó los 10 mil pesos cancelando así su deuda por el último arreglo de los dientes de sus hijos. El dentista pudo entonces pagar con 10 mil pesos la renta de 2 meses que debía por el local donde atendía. Así pudo el rentista pagar 10 mil pesos que debía al constructor que hacía el mantenimiento de sus propiedades, el cual se dirigió rápidamente al hotel donde mantenía una deuda por la fiesta que había realizado allí con ocasión del reciente matrimonio de su hija mayor.
No bien acababa de despedirse de su amigo, el constructor que le había dejado los 10 mil pesos que tenía aún en la mano, el hotelero vio entrar al viajero con gesto compungido. El viajero le explicó que no podía quedarse en su hotel, porque aunque el pueblo era muy acogedor y hermoso, se había comunicado con su empresa y tenía orden de volver al trabajo por una emergencia.
- No se preocupe usted, aquí tiene los 10 mil pesos que me adelantó por la estadía. Como no ha hecho uso de nuestros servicios, nada tiene que pagar y nada nos debe.
Feliz y agradecido el viajero tomó el dinero, se despidió, asegurando que volvería apenas pudiera pues el lugar y el pueblo le habían encantado. Y como no si la confianza que había tenido en el hotelero, tan ausente en las relaciones y negocios de la ciudad de donde venía, había sido tan ampliamente justificada con la honradez del hotelero.
En verdad el viajero había imaginado que el hotelero algo le exigiría, aunque más no fuera por haberlo recepcionado en el libro y haber guardado sus maletas, por lo que estaba dispuesto a pagar al menos por 1 día de estadía en el hotel, pero no fue así y quedó gratamente sorprendido de que el hotelero se mostraba igual de alegre que cuando había llegado.
El hotelero, aunque no había podido realizar el negocio que esperaba, estaba contento pues había podido pagar su deuda al carnicero.
Días después se comentaba alegremente en el pueblo, que el viajero nunca supo que su fugaz y gratuito paso por el hotel había permitido que se resolvieran todas las deudas entre los vecino del pueblo, aunque ningún negocio y trabajo pudiera ser realizado.
Un año después el mismo viajero llegó nuevamente al pueblo, no pasándole desapercibido que el mismo letrero que invitaba al hotel El Hogareño había sido reemplazado por un más moderno y vistoso cartel luminoso. Se dirige al hotel encontrándolo recién pintado y renovado en su espacio, por lo que le dice al hotelero:
- Me recuerda?. Hace un año pasé por aquí pero no pude quedarme. Aprecio que ha realizado varios progresos por lo que supongo que les ha ido bien.
- Por cierto que lo recuerdo, sea usted bienvenido a nuestro hotel. Como verá, estamos modernizándonos, lo que nos permitirá atenderlo mejor que hace 1 año. Podrá apreciar además varios progresos en Los Guindos, todo ello se debe a los créditos que está otorgando un banco que vino a instalarse en nuestra pequeña ciudad.
Al viajero le pareció que la palabra banco fue pronunciada con mayúscula y con respeto dijo al hotelero.
- Que bien, yo volví porque hace 1 año quedé encantado con esta ciudad. Bueno, quiero pagar 10 días por adelantado aunque no sé cuánto podré quedarme. Pero espero no tener que desistir.
- No hay problema señor, serían 12 mil pesos, pues son 1.200 pesos por día.
El viajero justificó el aumento del precio pensando en el letrero luminoso y en el nuevo mobiliario del hotel, que habían sido financiados por el banco.
- Está bien, aquí tiene 12 mil pesos, le dejo las maletas mientras doy un paseo por el lugar. Volveré en la tarde.
El hotelero, pensando que la llegada del viajero anunciaba una buena estación de veraneantes y que convendría continuar modernizando el hotel, tomó los 12 mil pesos y se fue rápidamente al banco, donde había aprendido que el tiempo es oro y el dinero produce más dinero. Prepagó en el banco 12 mil pesos de la deuda y comprobando el Ejecutivo de Cuenta que el hotelero era tan buen cliente y tenía interesantes inversiones que hacer, le otorgó en el momento un nuevo crédito, esta vez por 100 mil pesos, con una tasa de interés anual del 25 %.
El hotelero se fue para donde el carnicero y le entregó un cheque por 12 mil pesos, pagándole así una parte del dinero del crédito bancario recién conseguido, la deuda que tenía con él. La cantidad de carne que le debía el hotelero era igual que el año anterior pero el precio del kilo había aumentado ese año. El carnicero tomó el cheque y rápidamente se fue al banco, donde prepagando con el cheque recién recibido y asegurando al Ejecutivo que del hotel aumentarían los pedidos de carne, y que por ello necesitaba invertir, obtuvo un nuevo un crédito por 100 mil pesos a un año, con el 25% de interés. Con el dinero del crédito ya en su cuenta pagó enseguida los 12 mil pesos que le debía al granjero…………….”

El cuento sigue igual y todos pagan su deuda al vecino que les corresponde, renegocian su deuda con el banco, por una cantidad mucho mayor, así……………..

“El constructor tomó los 12 mil pesos del crédito recién obtenidos y se fue a pagar al hotelero, el último de la cadena de la deuda, con el que había construido ese año debido a que se había casado la segunda de sus hijas y había invitado a la fiesta en el hotel a la misma parentela del año pasado. Justo en el momento en que guardaba el cheque, el hotelero vio entrar al viajero, quien compungido le explicó que tampoco esta vez podría quedarse en el hotel, pues desde su empresa le habían comunicado que debía volver al trabajo por una emergencia.
- No hay mayor problema, le dice el hotelero. Devolveré su dinero, pero tendré que descontar el valor de un día de estadía, como ocurre en todos los hoteles en casos similares. Después de todo ya registramos su habitación y hemos guardado sus maletas en el depósito de equipaje protegido, porque debe usted saber que este pueblo ya no es como antes y hemos conocido de hurtos y robos.
El viajero sabiendo que el hotelero tenía razón y que era aquella la práctica habitual, tomó el cheque por 10.800 y se despidió diciendo que tal vez volvería el año entrante, aunque pensaba para sus adentros que no estaba tan inclinado a hacerlo pues había en el mercado tantos hoteles y lugares similares donde vacacionar.
El hotelero quedó preocupado pues aunque había ganado 1.200 pesos casi sin trabajar y aunque había pagado su deuda con el carnicero, tendría ese año que pagar 125 mil pesos al banco y la estación de vacaciones no había empezado tan bien como había imaginado en la mañana con el primer cliente que había ya desistido. Al menos no podía contar ya con los 10.800 que cuando negoció con el banco y que consideraba ya ingresados.
Las semanas y los meses siguientes lo que se comentaba tristemente en el pueblo, y que el viajero nunca supo, era que si bien en su fugaz paso por el hotel había dejado 1.200 pesos, todos en el pueblo habían quedado ese día enormemente endeudados.
Las relaciones entre los habitantes de Los Guindos cambiaron mucho de allí en adelante, los vecinos ya no se prestaban dinero entre ellos, para eso estaba el banco, y el que no pagaba al contado debía pagar intereses, también lo habían aprendido del banco.
El carnicero se lamentaba ante el hotelero por no aumentarle los pedidos de carne, el granjero se quejaba ante el carnicero de que los animales estaban empeorando el carneado, el dentista se quejaba del granjero quien ese año dejaría la dentadura de sus hijos sin la debida atención profesional. Todos habían trabajado ese año más que el año anterior, todos parecían más ricos, pero sumando y restando activos y pasivos, eran en realidad más pobres.
Solamente el banquero estaba feliz, el monto total de las deudas de los vecinos con el banco crecían diariamente a partir de aquel día en que por extraña coincidencia, los vecinos tomaron créditos por 600 mil pesos, dinero que por cierto el banco había prestado exigiendo las debidas y legales garantías.
Dos años después, el viajero entra nuevamente en Los Guindos y su mirada busca espontáneamente el letrero que anunciaba el hotel El Hogareño, pero en su lugar encuentra una moderna publicidad que invita a los turistas al hotel The House Inn.
No obstante el fascinante y exótico ambiente sugerido por la publicidad, decide pasar sus vacaciones familiares en el ya conocido El Hogareño, pensando que esta vez si se quedaría, pues la tercera es la vencida.
Cual no sería su sorpresa al comprobar que el hotel House Inn era el mismo Hogareño, transformado, refraccionado y modificado en sus estructuras e instalaciones, en que se reemplazaron las puertas y ventanas y parte de los antiguos muros de adobe, por un gran ingreso y ventanales de cristal, en los que todo ahora es colorido y brillo. Curiosamente en el mesón encuentra al mismo hotelero conocido en años anteriores.
- Me alegra verlo, que bien, es notable el progreso de su hotel, felicitaciones.
- No me felicite tanto señor que este hotel ya no es mío. Ahora trabajo aquí como administrador pues perdí el Hogareño al no poder con las deudas bancarias. Pero aquí estamos señor para servirle.
Aunque las palabras eran cordiales, al viajero le pareció entrever en la mirada y en el gesto del otrora dueño y ahora empleado del hotel, cierto malestar e incluso cierto rencor, pero sobre todo una actitud distante, recelosa más que confiada, menos segura y más sumisa que la de en años anteriores.
Como el dependiente no parecía interesado en ahondar la conversación se limitó a informarle que el valor diario de la habitación era de 2500 pesos, que se le cobraría al retirarse y que debía solo consignar los datos de su tarjeta de crédito.
Se registró, dejó sus maletas y fue a pasear por la que ahora se apreciaba en el cartel del camino, como ciudad Los Guindos. Así supo que este no era el mismo pueblo de antes, era ya una pequeña ciudad como tantas, igual a tantas, pretenciosa como muchas, donde se combinaba una modernidad artificial con exotismo refraccionado especialmente para el gusto de los turistas. Recorriendo sus calles comprobó que la carnicería era más moderna y luminosa que la que había visto en años anteriores, y quien otrora era el dueño, parecía ahora un trabajador dependiente. Comenzó a indagar y a enterarse de lo que había ocurrido en el pueblo. Así supo que el granjero no había podido pagar oportunamente el crédito hipotecario y había perdido sus tierras, donde ahora trabajaba como administrador. El dentista ya no trabajaba en su propio despacho sino que atendía ahora en una clínica de inversionistas establecidos en el pueblo. El rentista se había visto obligado a entregar su propiedad al banco y había emigrado. El constructor independiente trabajaba como capataz de una empresa. Los negocios del pueblo parecían ahora brillar mientras los ojos de los vecinos se habían opacado y ya no trasmitían alegría y confianza. Y por cierto, todos los precios de los productos y servicios del pueblo habían subido muchísimo y ya eran iguales que en la capital. Todos habían trabajado ese año mucho más que el año anterior, el pueblo parecía más rico y desarrollado, entraba bastante más dinero a los negocios, pero los habitantes del lugar eran ahora muchísimo más pobres.
Cuando el viajero abandonó el hotel se limitó a pagar y despedirse sabiendo que no volvería”.

Creo que este cuento representa muy bien la realidad que viven nuestros pueblos, nuestros países y nosotros mismos, en este paso por la modernidad y por la rápida transformación vivida en las últimas décadas en el funcionamiento financiero, en el modo en que el dinero interviene en los conceptos productivos y comerciales y en las actividades económicas.

Todos nosotros hemos presenciado la creación, destrucción y multiplicación de dinero, en forma similar a la del cuento, por lo que es de vital importancia entender con profundidad, cómo la Economía Solidaria se plantea esta dinámica. Al respecto, yo quiero hacer una exposición de fondo, sobre la necesidad de que la Economía Solidaria crea, invente y desarrolle un nuevo sistema financiero, que no va a ser el del pueblito de nuestro cuento, en su fase inicial, pero que tampoco va a ser el que después llevó a la pérdida de bienes y negocios de todos los que entraron en ese nuevo sistema económico, en el cual no pudieron funcionar.

Qué es y cómo funciona el factor económico financiero:

El factor económico financiero se crea y se desarrolla en la interacción social, en el modo como se realizan las diferentes relaciones entre todos los agentes productivos: consumidores, familias, empresas, Estado, etc. Este es un factor de dificilísima comprensión y también, de difícil manejo; en nuestro caso lo estudiaremos desde la óptica de la economía comprensiva y desde la lógica intersubjetiva que les expresaba en la exposición anterior.

Vamos a empezar con la primera y la segunda fase, haciendo una crítica al capitalismo, no con la intención de hacer un análisis ideológico, sino con la intención muy precisa de descubrir por qué es ineficiente. Esto porque queremos postular una Economía Solidaria, no solamente autónoma, sino más eficiente, que implemente además un nuevo tipo de financiamiento.

Causas de ineficiencia del Capitalismo:

Existen cuatro causas principales que explican la ineficiencia del capitalismo.
1. El Capitalismo es ineficiente porque los factores productivos o recursos con los que opera son, desde el punto de vista de los sujetos que los poseen, de propiedad privada excluyente. Esto significa que cada recurso, un trozo de tierra, una maquinaria, un material, es empleado por un solo sujeto y una sola empresa, excluyendo de su utilización a todos los demás e impidiendo la multiplicación de sus beneficios. Esto también incluye la tecnología y el conocimiento, a pesar de que la difusión de éste último es más difícil de controlar.
2. En el modo capitalista de organización, el trabajo es un factor subordinado, por lo que cuesta mucho lograr que los trabajadores operen y desarrollen toda su potencialidad creativa y productiva cuando trabajan para otros, cuando no controlan el resultado de su trabajo y éste es apropiado por terceros. Se origina entonces un gran problema, uno de los más graves y difíciles que ha tenido la economía en la historia de la humanidad, y es cómo lograr que otros trabajen para mí. Hubo épocas en las que se los esclavizaba, se los obligaba y si no trabajaban, se los castigaba o encerraba. Posteriormente se crean condiciones asalariadas, pero con un pago tan bajo que se garantiza que el trabajador no se independice y alcance sólo los medios para vivir, sin proyectar iniciativas económicas propias. Por último, se crean iniciativas de empresas asociativas y solidarias, tratando de que las personas crean que trabajan para ellos mismos, pero trabajando en realidad para otros. En conclusión encontramos que el trabajo en la Economía Capitalista es de baja y decreciente productividad y es incluso reemplazado por otros factores como tecnología y maquinaria. El trabajador no usa toda su capacidad y potencial, para ejercer su propia subordinación, limitando el tiempo que es activo e inhibiendo sus resultados, porque las propias condiciones de trabajo y su salario no lo satisfacen.
3. El modo en que opera el financiamiento en el capitalismo no es eficiente. Veamos esto a través de un ejemplo: Hay una emisión de dinero por parte del banco central, que introduce el factor monetario en la economía, a una determinada tasa de interés, baja pero positiva. Ese dinero es recogido por los bancos que van a colocar ese recurso financiero y cada vez que se hace un movimiento, se espera que el resultado sea un poco mayor del que había antes porque de no ser así, no se justifica la operación económica. Con esto ocurre una situación muy simple y es que el total del dinero que es puesto en la economía es siempre menos que el total de las deudas que se ponen en la misma economía, ocasionando que el dinero nunca alcance. Al mirarlo con cifras encontramos que el banco central emite 100, el banco que recibe los 100 tiene que pagarle 102 y los bancos que lo entregan a los consumidores les van a exigir que paguen 110; así resulta que el dinero que existe circulando en la economía son 100, pero por 100 hay que terminar pagando 120, 150, 180, cantidad que se va multiplicando a medida que el dinero aumenta. Pero no hay 150, hay 100. El resultado genera un proceso de deuda impagable porque siempre que ingresa dinero a la economía, hay una deuda mayor al recurso disponible para pagarla y por más dinero que se inyecte, así la tasa de interés sea más baja, éste no es suficiente. Por lo tanto la tendencia es una escasez de ese recurso financiero esencial, que no alcanza para todos los agentes de la economía: productores, consumidores, bancos, empresas, quienes terminan entrando en una feroz competencia. ¿Y cuáles son las consecuencias de esta competencia?, son varias:
- El sistema económico funciona con un endeudamiento permanente y creciente, el conjunto de la economía esta constantemente más endeudado y los agentes económicos que no logran captar suficiente dinero quedan fuera del mercado.
- Todos los administradores de empresas tienen que buscar niveles máximos de competencia, captando para sí los mayores compradores, contratando a los mejores trabajadores, adquiriendo las tecnologías más avanzadas, las mejores máquinas y las materias primas de mayor productividad. Esto hace que la economía capitalista sea ineficiente, porque sabemos que los mejores son pocos y este sistema es incapaz de hacer productivos a todos los menos eficientes y los excluye.
- El capitalismo experimenta altibajos, explicables por el endeudamiento que se genera en el proceso de incorporación de dinero y de lograr, con dicho dinero, contratar al mejor gerente o incorporar la nueva tecnología. Los acreedores, al darse cuenta del excesivo riesgo que están corriendo, quieren recuperar lo que prestaron y por lo tanto tienen que disminuir los créditos y subir la tasa de interés. Esto hace que a una rápida fase de expansión le siga una fase de recesión o de caída de la actividad. Un artículo que leí hace poco decía que en los países de América Latina, el nivel de endeudamiento era de cinco meses, es decir que ya nos hemos gastado los ingresos de los próximos cinco meses. A las empresas les ocurre igual; conozco el caso de Chile, que a pesar de que cuenta una economía bastante sana si se le compara con otros países, la deuda de sus organizaciones es superior a su patrimonio, lo que significa en definitiva, que no tienen capital propio. Los Estados también entran en esta misma lógica y el resultado es que Estado, empresas y todas las personas, estamos endeudadas y sin posibilidad de salir nunca de este circulo al que se refería el cuento.
4. En el capitalismo, donde la competencia por el dinero es feroz, donde una gran parte de la población es desplazada o excluida, donde los trabajadores están descontentos y siempre subordinados y donde existe una desintegración social enorme, hay un gran desorden, delincuencia, engaño, conflictos, descontento, pugnas, desintegración y una lucha de todos contra todos. En un estudio que hicieron hace algún tiempo, 20 de las que eran las personas más ricas del mundo que se habían reunido y 20 años después estudiaban qué había pasado con ellos, encontrando que dieciocho estaban en la pobreza. Esta sociedad tan conflictiva, tan competitiva y con tanta delincuencia, necesita un Estado poderoso para poder funcionar, que ponga orden, que controle a los trabajadores y que resuelva los problemas sociales tan agudos generados por el sistema capitalista. Pero este Estado “gordo” y enorme hay que mantenerlo con recursos sacados de la economía nacional, generando la situación de que por cada tres personas de la sociedad civil, hay una en el Estado que tienen que financiar.

De los anteriores cuatro problemas que presenta el capitalismo y que lo hacen ineficiente, la situación financiera es el punto más difícil de resolver; la exclusión se puede controlar con un poco de represión compensada con otro poco de zanahoria y beneficios sociales, en el trabajo se pueden buscar muchas formas para involucrar al trabajador, se puede racionalizar el Estado para que no crezca más, pero ¿qué hacer con el tema financiero? Esto ocasiona que el capitalismo nunca esté tranquilo, nunca puede descansar ni estabilizarse, que sea volátil, que quiebren las más grandes empresas o que tengan que unirse con otras, hacer alianzas, en fin, no hay nunca una situación que pueda considerarse sólida. Vivimos en permanente riesgo, de ser despedidos o de salir del mercado y hasta las empresas más grandes están constantemente haciendo “gimnasia bancaria”, tratando de pagar sus deudas y cerca de la quiebra.

Mi teoría personal sobre este factor es que estamos al borde de una situación de descontrol o colapso del sistema financiero mundial, aunque quizás el término apropiado no sea “colapso” porque en definitiva el mercado siempre funciona y aquí reitero la urgente necesidad de que en la Economía Solidaria creemos y desarrollemos un sistema financiero propio.

Las tres funciones del dinero:

1. Ser la unidad de medida del valor de las mercancías y bienes económicos, que funciona mejor o peor dependiendo de la estabilidad del sistema financiero. En la actualidad, y teniendo en cuenta que los fenómenos inflacionarios están bastante controlados, esta función no genera mayores crisis.
2. El dinero es unidad de cambio, un instrumento para hacer transacciones que se utiliza de manera universal, facilitando el mercado y la transferencia de bienes entre los distintos agentes que ofertan y demandan.
3. El dinero es un modo de acumulación de riqueza que no sólo sirve para medir el valor de los bienes o facilitar el intercambio. No se podría pensar que la riqueza se acumula en trigo porque éste se echa a perder, no se puede acumular en casas porque éstas se deterioran y hay que administrarlas y no se puede acumular en tierra porque si son improductivas, hay que pagar impuestos, así que el dinero es el medio más apropiado de acumular riqueza. Cuando se tiene dinero acumulado se tienen derechos adquiridos sobre las riquezas que están circulando en el mercado, pero para que el dinero pueda cumplir esta tercera función tiene que tener un respaldo, respaldo que no necesitan las otras dos funciones. Como unidad de medida y unidad de cambio, el dinero se puede inventar, pero no como modo de acumulación porque el que inventa dinero se da a si mismo poder sobre bienes y recursos que están en terceras personas.

Una crisis financiera mundial:

Por lo expuesto anteriormente, se limita la posibilidad de que frente a la crisis económica se pueda emitir dinero de forma artificial, cosa que ha hecho el Estado en alguna época, pero que no pudo hacer por mucho tiempo. Ejemplo de ello son los países de América Latina durante la década de los cincuenta y sesenta, cuando los Estados tuvieron un auge impresionante, construyendo universidades, viviendas y hospitales, creando empleos y desarrollando miles de iniciativas con bastante simpleza. El Estado emitía dinero y se daba así mismo poder de compra, haciendo parecer que tenía capacidad ilimitada de resolver los problemas, pero generando una situación permanente de insuficiente respaldo, una enorme inflación, una pérdida para la población y la implementación de políticas neoliberales. Los gobiernos por su parte, perdieron la máquina de fabricar billetes y la capacidad de emitir dinero, concentrando esta función en bancos centrales autónomos controlados por el Fondo Monetario Internacional, por el Banco Mundial y por los organismos internacionales evaluadores de la situación de riesgo de cada nación. Las consecuencias de esto no son positivas ya que cuando los países pierden la máquina de emitir dinero inorgánico, deben asumir una tasa de interés y si quieren captar recursos, deben hacerlo del Banco Central, igual que cualquier agente económico o de los bancos privados y teniendo que pagar más de lo que recibe. El problema se genera porque estas economías nacionales tienen su respaldo interno en las reservas de los bancos centrales, las cuales actualmente están denominadas en dólares, trayendo devaluación de la moneda. Las reservas de países como Chile y Colombia, que oscilan entre quince a veinte mil millones de dólares, no están en su banco central sino en bonos del tesoro de Estados Unidos o en el banco central mundial, que dejó atrás el sistema de la convertibilidad en oro que anteriormente respaldaba la emisión. Desde hace 30 años no existe en Norteamérica el patrón oro que respalda la emisión de dinero, por lo que se vive un desajuste o déficit de balanza comercial y de pagos, lo que significa que se importa más de lo que su economía es capaz de exportar, generando el mayor endeudamiento de cualquier economía mundial. En este caso, el déficit está siendo financiado con los dólares de las reservas de todos los países del mundo, que sí han acumulado recursos porque su balanza comercial es diferente. Esto podría funcionar eternamente mientras la economía Norteamericana mantenga algún nivel de equilibrio, teniendo una cierta garantía de que esos bonos del tesoro van a ser pagados, pero la situación actual es que el déficit fiscal del sector publico de la economía de Norteamérica ha superado el 5% del producto nacional bruto, mayor al déficit de la economía argentina antes de la crisis. Los norteamericanos saben que no pueden pagar esa deuda y los demás países a su vez, saben que no pueden retirar las reservas que tienen invertidas en el tesoro norteamericano, o sea que ya existe un “corralito” financiero en el nivel internacional. Tengo aquí un articulo bastante reciente de un economista norteamericano quien señala que al abandonar el patrón oro, en el preciso momento en el que lo hicieron los Estados Unidos, obligaron a los bancos centrales de todo el mundo a financiar el déficit de la balanza de pago estadounidense, usando sus dólares para comprar bonos del tesoro cuyo volumen rápidamente sobrepaso la capacidad o intención estadounidense de pagarlos. Como resultado del desequilibrio importador de Norteamérica, los dólares que están en los bancos centrales europeos, asiáticos o en los países del este, no tienen otro sitio donde ir sino al tesoro de los Estados Unidos. Esta situación es complemente explosiva, lo estamos viendo desde la caída de las torres gemelas, momento desde el cual la tasa de interés es del 1% y la inflación del 1.5%, haciendo que la reserva federal de los Estados Unidos esté entregando dinero y conformándose con recibir menos de lo que entrega. Frente a esta situación se han tomado medidas, a mi modo de ver desesperadas, tales como un aumento enorme del gasto público, la disminución de impuestos para las empresas, el aumento del gasto social y el aumento de compra de acciones por parte del mismo Estado, con el fin de inyectar financiamiento a la economía de los Estados Unidos; algunas medidas proteccionistas con respecto al acero para evitar trabas al libre comercio y dos guerras, una después de la otra, que cuestan mucho dinero pero que se supone, generan un movimiento de la economía. Actualmente la deuda del Estado por déficit fiscal en Norteamérica es de quinientos mil millones de dólares anuales y para mi concepto este es un asunto incontrolable. La consecuencia es que en el mundo no se están haciendo inversiones y los dineros están buscando refugio, ha subido el valor del oro y el del cobre, el precio de las obras de arte, el de las acciones, no como una señal de reactivación como dicen los analistas, sino como una señal de que el dinero busca cualquier lugar donde ocuparse para protegerse de una posible desvalorización y de ese “corralito” internacional. Los analistas económicos, que saben que la economía funciona con base en expectativas y basada en la confianza, se han disciplinado para anunciar a todo el mundo que estamos saliendo de la recesión, que las cosas están bien y que vamos a crecer en el próximo año. Mi opinión personal es que se están manejando las cifras con el objeto de poder controlar un poco la situación, para evitar, postergar o impedir que se presente un “descalabro” y superar la desconfianza. Mi idea entonces es que hay un serio riesgo de una gran crisis financiera mundial, que nos afectaría a todos y aunque no lo puedo dar como una certeza, recuerdo que las crisis financieras siempre se producen cuando hay bastante euforia y cuando todos creen en una reactivación. Esto pondría en vigencia una urgente construcción del sistema financiero de la Economía Solidaria, desarrollándola como alternativa frente a un agravamiento de los problemas sociales que resultarían de ese desequilibrio. Aunque ello no ocurriera, las razones son igualmente poderosas y suficientes para crear sistemas financieros solidarios, más porque se anuncia que la recuperación está cerca y nunca llega, la crisis se está prolongando y los desajustes no se están resolviendo.

LAS ORGANIZACIONES PRODUCTIVAS SOLIDARIAS: EL COOPERATIVISMO DE TRABAJO ASOCIADO

Plantearse el tema de las organizaciones solidarias financieras como tema previo al desarrollo de las organizaciones productivas solidarias, podría ser apropiado como temática, pero se tiene que tener conciencia que en la Economía Solidaria la lógica de secuencia es distinta, porque a diferencia del Capitalismo, lo primero es lo productivo y después lo financiero. Efectivamente, en la Economía Solidaria el factor financiero y la financiación no son el punto de partida del desarrollo de las empresas y sus procesos, sino que es un factor necesario que debe organizarse en función de otros y no del propio crecimiento del capital.
El Capitalismo parte de una acumulación originaria de capital y la creación de una empresa parte de la obtención de los financiamientos necesarios para crearla. La Economía Solidaria en cambio, no parte del factor financiero sino de otros pasos previos.
Vamos a continuar esta reflexión descubriendo dónde reside la eficiencia y dónde podemos reconocer ineficiencia, en la Economía Solidaria, comparándolas con las grandes ineficiencias de la economía capitalista.

La credibilidad de la Economía Solidaria:

Debemos pensar en los factores que hacen que la Economía Solidaria merezca confianza, como camino económico, confianza que se expresa en la aportación de recursos y en el acceso a financiamientos. No tiene ningún sentido convocar recursos financieros para apoyar una economía que no sea capaz de demostrar que es creíble, confiable y eficiente. Esto, que parece tan obvio, no funciona en la realidad cuando muchas organizaciones piden recursos, mostrando su debilidad, su pobreza y su necesidad de recibir recursos financieros como donaciones y subsidios. Esta debilidad, expuesta a la luz pública, puede generar compasión y no permite justificar, ante el resto de los agentes económicos, muchos de ellos su contraparte, las razones por las cuales es confiable. Recordemos que el financiamiento permite el relacionamiento de una empresa o de una unidad económica, con los demás sujetos que operan en el mercado, sean consumidores, trabajadores, técnicos, gestores, Estado, demostrándoles que les podemos dar aquello que necesitan, en mejores condiciones, con mejores resultados y calidad.
La Economía Solidaria y sus empresas presentan dos características, que se constituyen al mismo tiempo en su fuerza y su debilidad, estando estrechamente relacionados, tal como ocurre con la eficiencia y la ineficiencia en la Economía Capitalista.

La eficiencia de la Economía Solidaria:

La eficiencia de la Economía Solidaria radica en que es un modo de organización capaz de operar productivamente y de hacer presencia en el mercado, usando factores con todas las dimensiones subjetivas y objetivas que hemos destacado y que no pueden ser empleados eficazmente por la economía capitalista, que como vimos, solo puede operar cuando capta a los mejores. La eficiencia de la Economía Solidaria como modo de organización, se demuestra precisamente en que no necesita de los mejores y le son suficientes los menos buenos para poder estructurarse y obtener resultados. Esta es una manera un poco paradójica de plantear el tema, pero es bien importante destacarlo porque en economía se dice que un modo de organización es más eficiente que otro, cuando con los mismos recursos o factores, es capaz de crear mayor valor económico o sea de generar más riqueza. Con los recursos, muchas veces escasos, con los que parte la Economía Solidaria, ninguna empresa capitalista sería capaz de afirmarse, así que nuestra fortaleza es utilizar aquellos factores humanos, tecnológicos y de gestión que justamente por no ser los más eficaces, han sido desplazados y excluidos del mercado.
Esta capacidad de rescatar esa inmensa masa de recursos de los seis tipos de factores que graficamos anteriormente y que el capitalismo poco a poco ha ido desplazando, para quedarse exclusivamente con aquellos más capaces, es también una debilidad de la Economía Solidaria. Esto se demuestra históricamente, porque las unidades económicas solidarias evidencian una escasa capacidad de captar recursos y factores de alta productividad, dificultándoseles integrar tecnologías avanzadas, los métodos de gestión modernos, los mejores equipos de trabajo, los trabajadores más profesionales, los técnicos de mayor proyección y hasta los recursos financieros.
Con estas dos afirmaciones hemos planteado el tema central de esta sesión, porque nuestro desafío es aprender también a captar los factores de mejor productividad y no operar como siempre, con los factores desplazados o de segunda mano. En este sentido, quiero reflexionar sobre lo que ocurre con el Factor C, el cual tiene una cualidad muy notable y es el ser potenciador de los otros cinco recursos. El Factor C, esa energía que surge de la unión de conciencias, voluntades y sentimientos, tras un objetivo compartido, tiene la capacidad de potenciar la fuerza de trabajo, el factor tecnológico, la creatividad y el trabajo en equipo.
En la Economía Solidaria, desarrollar el factor gestión es difícil, porque se parte de bajos conocimientos sobre cómo opera el mercado y cómo funcionan las nuevas tecnologías; pero reconocemos que sí se procede a mejorar los procesos de toma de decisiones, compartiendo información, responsabilidades y opiniones.
Sin embargo debemos tener en cuenta que no basta con constituirse como una forma jurídica cooperativa, para que se genere ese impacto potenciador de cada uno de los factores. Por ejemplo, el proceso de toma de decisiones en un grupo, cuando los integrantes del mismo no tienen objetivos comunes ni una conciencia unificadora, puede ser ineficiente, porque cada uno va a estar buscando su interés y no mirando el interés general. Por lo tanto, la presencia de Factor C como hecho asociativo es esencial en la Economía Solidaria y en este sentido, comprendemos que es importante evitar que las empresas cooperativas se formen entre personas que no se conocen o que no comparten objetivos, ya que esto no genera un efecto dinamizador y eficientador de lo solidario, sino más bien, un efecto de entorpecimiento.
La Economía Solidaria tiene que aprender a crecer, propiciando la integración de nuevos socios sobre unas bases sólidas, en donde se conozcan y se adhirieran a los objetivos comunes y no simplemente, ingresando a un grupo que desea tener mayor cantidad de personas como miembros. Esto valida la importancia de los procesos de inducción, en los que se brinde formación y conocimientos sobre la historia, los objetivos de adhesión y las normas, entre otros aspectos.
Es importante comprender entonces que la Economía Solidaria es más eficiente, gracias a la presencia del Factor C.

La fuerza de la cooperación:

La segunda fuente de eficiencia específica de la Economía Solidaria es la asociación, fortaleza gracias a la que se hace posible compartir los mismos recursos para varias funciones y actividades, evitando su uso excluyente y proporcionando una mayor productividad y una reducción de costos. Hay beneficios específicos en la asociación que se constituyen en los viejos argumentos del Cooperativismo y que mantienen plena vigencia, cuando se promulga que la cooperación puede ser más eficiente que la competencia o el individualismo.
En este tema no podemos olvidar que la Economía Solidaria evidencia dos problemas:
- El primero ocurre cuando se crea sin haber un acto solidario en su fundación, sin que haya un fortalecimiento previo del Factor C, sino sólo por adoptar una regulación jurídica y una forma institucional determinada.
- El segundo tema es que muchas veces se crean entidades cooperativas, asociativas o solidarias, partiendo de un financiamiento, igual a como parten las empresas capitalistas. Dichos recursos financieros son aportados por entidades de beneficencia sin ánimo de lucro, por fundaciones o por el mismo Estado. Pero ocurre que estas entidades solidarias mueren rápido porque apenas se agotan esos recursos, se ha agotado la fuerza que convoca a la creación de la entidad. Mi concepto personal es que las empresas solidarias parten mejor sin financiamiento y con el Factor C como acto solidario originador.
Continuando con el tema de la eficiencia, sabemos que como Economía Solidaria basada en estos problemas tradicionales, no estamos demostrando superioridad, ni que somos los primeros, ni los mejores y sólo nos estamos convirtiendo en una alternativa para quienes no puedan entrar en los puntos más dinámicos de la economía.

Las dificultades que el contexto nos impone:

Hay razones de varios tipos que dificultan a las empresas solidarias capitalizar recursos de mayor productividad. Por un lado, los contextos económico, político, institucional, jurídico y cultural, no facilitan ni orientan a los individuos a relacionarse preferentemente con la Economía Solidaria. La cultura predominante no es proclive al Cooperativismo, ya que como vimos, la educación induce hacia otro tipo de economía, más que hacia nuestra propuesta, he incluso a veces nos obstaculiza.
Una segunda razón que dificulta el acceso a los mejores recursos se origina cuando las empresas capitalistas, envueltas en su dinámica extremadamente competitiva, suelen conquistar a los mejores trabajadores, ofreciéndoles una remuneración o condiciones económicas incluso superiores a las que dichos ingenieros o gerentes, van a aportarle a la empresa. Esto, que se presenta como una especie de premio y que evidencia un radical interés de quedarse con los más capaces, son condiciones que no puede ofrecer una Economía Solidaria, que propone una remuneración justa, dando a cada uno lo que le corresponde según su aporte. Es muy difícil entonces para la Economía Solidaria sobreremunerar a una determinada persona, cosa que habitualmente si hace la Economía Capitalista.
Pero frente a estos dos elementos, yo creo que no debemos quedarnos culpando al sistema, porque es relativamente fácil aceptar cosas que consideramos son culpas de otros. Si no más bien, luego de mirar razones externas, debemos mirar hacia adentro, para detectar qué estamos manejando mal para no poder obtener recursos de mayor productividad. Si nosotros logramos superar esas ineficiencias propias, vamos a ser capaces de hacerlo.

Nuestras limitaciones propias:

Esas limitaciones tienen que ver con una cierta incoherencia, ya que no hemos alcanzado todavía a operar suficientemente con la racionalidad propia de la Economía Solidaria.
La primera de esas ineficiencias es que no estamos en condiciones de integrar recursos porque no abrimos oportunidades para quienes sí estarían disponibles a trabajar con nosotros, atraídos hacia la Economía Solidaria gracias al propio Factor C. Yo tengo la convicción de que hay muchos profesionales de alto nivel, trabajadores de gran capacitación y eficiencia, recursos financieros que quisieran ser colocados en nuestra economía, pero que no recibimos porque no tenemos la capacidad de hacerlo. Aplicando a esta limitación términos económicos, vemos que en nuestro caso no opera el teorema de las proporciones definidas por las teorías económicas, que se presenta cuando se combinan los factores es una proporción eficiente, evitando excesos tanto cualitativos como cuantitativos de algunos de ellos.
Entonces una empresa fundada sobre un hecho asociativo, puede acoger trabajadores, tecnólogos, financiadores, aportadores de medios materiales, gestores, abriendo oportunidades y desarrollando el Factor C, porque de lo contrario va a seguir operando de forma desconectada y no va a poder demostrar eficiencia. El problema que se nos presenta es que habiendo recursos disponibles, no los podemos asumir porque no estamos suficientemente capacitados para darles un aprovechamiento y una participación eficaz en la producción.
Otro aspecto por el cual existe una dificultad para captar estos recursos es que ciertas practicas en nuestras empresas se han hecho ineficientes por razones ideológicas, ya que terminamos mezclando formas de pensamiento socializante con otras de carácter neoliberal, debido a que carecemos de una propia formulación teórica que nos resuelva con coherencia, temas económicos tan esenciales como la forma de propiedad, la forma de distribuir las ganancias, la forma de remunerar el trabajo, la forma de remunerar el capital, etc.
Pongo por ejemplo, el asunto del manejo del capital, que como dice en los Principios Cooperativos, hay que subremunerarlo o remunerarlo lo menos posible, como respuesta al rechazo al capitalismo. Pero la cuestión es que el capital cooperativo es un capital capitalista, porque el aporte que hacen los socios a su empresa implica sacrificio y esfuerzo, para pasar ahora a una empresa, junto a los ahorros de otras personas. ¿Qué sentido tiene entonces castigar ese capital poniéndole un límite mínimo de remuneración y porqué si en el mercado le ofrece un 7%, nosotros le vamos a dar el 2%? ¿Cómo generamos recursos para nuestras empresas si estamos castigando nuestro propio aporte? ¿Por qué nos castigamos nosotros mismos? ¿Por qué crearnos auto obligaciones en un mundo con una economía flexible?

Las anteriores limitaciones ideológicas parten de la idea de no reconocer la cooperativa como una empresa, como una persona jurídica que tiene que crecer, desarrollarse y que condensa la voluntad colectiva de todos los que participan en ella. Por lo tanto esa empresa tiene que ser capaz de obtener utilidades y de no necesariamente repartirlas, sino también reinvertirlas y generar nuevos negocios.

Con respecto a la propiedad privada, hay la idea en algunas versiones de la Economía Solidaria de que es mala y que por lo tanto, lo que se necesita es una propiedad colectiva y social de los medios de producción. Esto se basa en una lógica que critica la propiedad privada por ser excluyente, pero no tiene sentido porque a mi modo de ver, la propiedad cooperativa es una propiedad personal o individual, en donde los recursos son puestos en común, para ser utilizados en común, pero se mantiene la propiedad de los recursos para aquellas personas que los generaron. Con el concepto de propiedad social y colectiva de los medios de producción, las personas que forman parte de una empresa no van nunca a estar dispuestas a invertir en ella, porque lo que aporten a dicha empresa se va a diluir en una propiedad colectiva y si el socio se llegare a retirar, no va a poder recuperar su parte. Este tipo de pensamiento haría incluso preferir que una empresa de 20 socios se redujera 10 socios, para que haya menos dueños colectivos de los recursos. Esta es una lógica expulsora, excluyente y contraproducente, que no corresponde a la racionalidad de la Economía Solidaria.

En cuanto al tema de la gestión también hay prácticas que generan situaciones extremadamente burocráticas, como por ejemplo cuando pensamos que el último socio incorporado a la empresa debe beneficiarse de forma igualitaria al socio que ha entregado toda su vida a la misma. El resultado de este pensamiento es una injusticia, que se resuelve mediante una auto defensa de los socios antiguos, quienes crean grupos de poder para defender su derecho legítimo a gestionar la empresa que ellos mismos han creado, para que no sea apropiada por los recién llegados, que incluso pueden ser advenedizos con nulos propósitos. Así se crean instancias de administración burocrática y se lleva también a que las asambleas no sean manejadas como verdaderos espacios de democracia participativa, problema que se origina cuando no se reconocen los diferentes aportes que han hecho las personas en el desarrollo de la actividad.

Yo creo que el principio democrático en la Economía Solidaria debería funcionar con un sistema que permita reconocer las diferencias entre los socios, en función de quiénes aportan más que otros, situación que debe ser reconocida no solo al momento de distribuir ganancias, sino también al momento tener derechos adquiridos sobre la gestión de los recursos que son generados colectivamente.

Este es un tema extraordinariamente delicado, pero yo pienso que con un verdadero Factor C, dicho tema no generaría tantos problemas.

Por último, hay una limitación que no es ni interna ni externa, sino de otro tipo y que ocurre porque los factores que se integran a una empresa solidaria deberían aportarse con una convicción y una transparencia de que están siendo puestos precisamente en esa Economía Solidaria. Por ejemplo, si yo voy a captar recursos del mercado, que es una de las tareas que tiene que hacer la parte financiera de la Economía Solidaria, uno podría plantearse, por razones éticas y solidarias, convocar esos recursos de lo que en algunos países europeos se llaman “bancos éticos”. Estos “bancos éticos” son los que le dicen a las personas que depositen sus recursos en ellos, porque éstos van a ser destinados exclusivamente a empresas solidarias o medioambientales. En muchos casos, la experiencia de este tipo de bancos demuestra que las personas ahorran en ellos, no solo por el hecho de que quieran apoyar una causa solidaria, sino también, porque se dan cuenta que allí están salvaguardados por principios éticos, que les dan garantía que esos recursos van a ser bien empleados y van a ser devueltos cuando corresponda. Bueno, esto nos deja en las puertas de a tratar de trabajar en el tema de cómo podemos hacer que nuestra Economía Solidaria se financie, es decir, cómo podemos crear entidades y mecanismos financieros que le permitan a la Economía Solidaria acceder a los factores productivos de mayor calidad?.

Consideraciones adicionales:

Vamos a dar por sentado que hemos resuelto los obstáculos que la Economía Solidaria pone a la captación de recursos financieros y a la integración de recursos de alta calidad en cualquiera de los factores, y vamos a buscar formas sobre cómo podemos ser proactivos y eficaces en la obtención de dichos recursos, para que no nos quedemos solo con los que han sido desechados o excluidos por el Capitalismo y seamos capaces de competirle también en la captación de los mejores. Ya nos hemos convencido de que nuestras empresas son confiables, que generamos credibilidad y que somos eficientes, pero no hemos generado todavía instrumentos que nos permitan captar esos recursos, uno de los cuales es el financiero.
Debemos comprender nuestra dificultad. Cualquier empresa necesita capital, fuerza de trabajo, medios materiales, tecnología, financiamiento, recursos de gestión e integrar el Factor C. Estos recursos deben ser captados del mercado, donde se encuentran disponibles, para ser integrados a la economía. Además, cada empresa por si sola puede generar los instrumentos que le faciliten la integración de cada uno de los recursos, por ejemplo, la Economía Solidaria puede tener un sistema de selección de personal, una unidad de desarrollo tecnológico, un sistema propio de capacitación para la gestión, su propia operación captadora de recursos financieros, pero diferenciándose de la Economía Capitalista, además de todo lo que hemos planteado, porque las diferentes empresas no compiten sino que cooperan, a través de la construcción de entidades de integración, de unidades de segundo grado o de instancias de asociación. Esto les permite ser más eficientes en estos procesos de captación de recursos, gracias a que son un sector o un conjunto de empresas, que generan mecanismos o instancias económicas de intermediación para estos diferentes recursos, siendo el más obvio el financiero.
Podemos pensar también en una entidad de integración tecnológica propia del sector, en la medida que un conjunto amplio de empresas cree su propio instituto de investigación e innovación tecnológica, que genere saberes y capte información y tecnología. Este tema es importante porque muchas veces la tecnología de las empresas capitalistas es incompatible y no aplicable mecánicamente a empresas de Economía Solidaria, además como sector debemos innovar y tener nuestras propias energías generadoras de desarrollo. Por ejemplo, Mondragón es un una empresa cooperativa que tiene su propia entidad de desarrollo tecnológico e innovación, pero en el fondo es también una entidad de segundo grado porque está construida por una multitud de empresas.
Se puede también pensar en instancias para seleccionar y formar la fuerza de trabajo, superando uno de los problemas que tienen muchas empresas de la Economía Solidaria y es que necesitan reducir su personal porque las condiciones de cooperación no les permiten mantener a todos los trabajadores como socios. Podría entonces estructurarse una entidad de intermediación de fuerza de trabajo, donde los trabajadores que transitoriamente no son requeridos para operar en una empresa, puedan ser asumidos por otra en el mismo momento lo necesiten.
Pienso que también se pueden crear instancias de intermediación de medios materiales, por ejemplo, si diferentes empresas necesitan abastecerse de madera, pueden comprar juntas y de esa manera obtener mejores precios. Por otra parte, pueden utilizar los mismos equipos, el mismo local, algunas instalaciones, mejorando su rendimiento.
En cuanto a la gestión, un gerente de una cooperativa podría compartir decisiones con otras empresas y hacer consultas técnicas entre personas responsables de distintas áreas, intercambiando saberes que hoy en día son necesarios para la toma de decisiones eficaces. Esta es otra ventaja de la Economía Solidaria, que no excluye la posibilidad de compartir, como si lo hace la capitalista, en donde las decisiones tienen que ser absolutamente secretas para que el competidor no tenga ningún acceso a este tipo de logros.
Y en lo que corresponde al Factor C, también hay una posibilidad de intermediación y de desarrollo de este espíritu solidario. Ciertas celebraciones, actos, eventos e intercambios, son el resultado de esta idea.


3. EL COOPERATIVISMO DE TRABAJO ASOCIADO.

La teoría de la empresa de trabajo asociado no debe entenderse como una mera asociación de trabajadores sino como un grupo, que para trabajar, necesita constituir una unidad económica y combinar el trabajo con medios materiales de producción, con conocimientos tecnológicos, etc. Por lo tanto, no hay otra manera de abordar teóricamente el tema que enfocándolo desde la teoría de la empresa que hemos planteamos anteriormente.
Ya hemos comentado como la teoría económica comprensiva es distinta a la teoría convencional que se enseña como microeconomía en el Capitalismo; esta última concibe una empresa como una inversión de capital que se realiza con el propósito de generar una rentabilidad, que incremente, valorice y recompense el riesgo implicado en dicha inversión. Por esto, todos los elementos que intervienen en esta actividad, son considerados como costos, el pago que se debe hacer por el trabajo, por la gestión, por los medios materiales, por las materias primas, etc. El resultado, que es puesto en el mercado para ser vendido, genera ingresos y la ganancia es la diferencia entre el monto de esos ingresos y el costo monetario implicado en su producción. Como vemos, esta es una visión parcial de lo que es una empresa.

Todos los factores deben ser recompensados:

Pero si uno hace un reconocimiento de la realidad, ve que existen diferentes tipos de empresas, no solo las capitalistas; hay empresas públicas, empresas de trabajadores, empresas basadas en conocimientos, haciendo necesaria una teoría más amplia que permita dar cuenta de esas diferentes formas empresariales.
Del mismo modo, la teoría económica comprensiva establece que a los factores que participan en una empresa, les corresponde una remuneración específica por el aporte que hacen; es así como el factor trabajo obtiene como recompensa un salario, el factor de los medios materiales posee una renta que es su retribución, el factor financiamiento obtiene un interés, la tecnología recibe un pago de patentes y la gestión recibe honorarios. Es interesante observar que a diferencia de los demás factores, el Factor C no obtiene una recompensa y esa es precisamente la razón por la cual los economistas nunca reconocieron su presencia y su acción productiva. La teoría estadounidense que formula que los factores son recompensados conforme a su productividad y a lo que han aportado, no reconoce el Factor C, aunque puede apreciarse que su participación pueda llegar a constituir hasta el 50% de la utilidad, generando un aumento en la producción de las empresas. Reconocer ese Factor Como un elemento productivo técnicamente válido, implicaría obligar a las empresas a recompensarlo monetariamente, destinando un porcentaje de los ingresos generados a la comunidad.

Recordemos la importancia del Factor C:

El Factor C es el elemento de integración hacia la empresa, es la fuerza que se genera por la unión de sus miembros, es la búsqueda del logro de sus objetivos, es la aplicación de toda su energía como grupo para colectivamente mejorar sus resultados y es el vínculo de afecto, camaradería y amistad de esa comunidad empresarial. Todos estos aspectos de cooperación humana indudablemente van a impactar sobre los resultados de la organización y la experiencia histórica nos indica que mientras más fuertes sean dichos vínculos, sus resultados son superiores. El caso contrario nos muestra que si una empresa se empieza a disgregar y a generar conflictos internos, esto va a reflejarse inmediatamente en una baja en los resultados y una pérdida en los logros.

Lo anterior nos permite expresar que la unión de conciencias, voluntades y sentimientos genera un hecho nuevo, un hecho social, una poderosa energía. Esto ocurre en cualquier organización, una de tipo político por ejemplo, va a lograr más adhesiones y a ganar más votos cuando sus miembros están integrados. Lo opuesto, cuando sus integrantes se hacen zancadilla y están divididos en fracciones, conduce a su decadencia.

En la economía, en la realidad social, en la milicia y en toda la historia humana, se ha encontrado que pequeños grupos han hecho inmensas transformaciones cuando han estado muy fuertemente cohesionados, porque la energía que generan les permite actuar con una fuerza inmensa. Grandes empresas como por ejemplo Mondragón, un enorme complejo de organizaciones cooperativas asociadas, surge de un grupo de seis personas que estaban unidas, convencidas y dispuestas ha enfrentar todas las dificultades. Resulta que los seres humanos estamos hechos así, nos multiplicamos al unirnos.
Vemos en las empresas capitalistas como aunque los trabajadores no sean parte de ellas y sean incluso explotados, intentan que éstos la sientan como propia, como una familia, y les dan regalos en Navidad, les hacen fiestas, les contratan psicólogos y trabajadores sociales para ayudar al mejoramiento de las relaciones humanas. Los empresarios saben que cualquier favorecimiento del clima interno de la empresa va a reflejarse en el rendimiento de la producción, por lo que invierten en esto así como lo hacen para mejorar cualquiera de los otros factores.
Lo que hizo Marx fue justamente descubrir que el trabajo hace un aporte a la producción que es mayor a la recompensa que tiene con el salario y se genera entonces una situación en la que este factor es subremunerado. Pero más dramáticamente vemos como el Factor C no es solamente subremunerado sino que es completamente desconocido, no es recompensado, no se refuerza, no se hace inversión social, lo que se manifiesta en nuestra economía y sociedad que carece de vínculos y valores solidarios.

El teorema de las proporciones:

Pero ahora lo que nos importa, para llegar al tema de la teoría de la empresa de trabajo asociativo, es cómo tomar todos estos factores y combinarlos, ya que ninguno de ellos es productivo cuando opera aislado. Mi opinión es que no podría haber una teoría del trabajo asociado sino una teoría de la empresa asociativa, porque el trabajo por si solo no es productivo, así como no es productivo ninguno de los otros factores por fuera de una organización empresarial. Ahora bien, la combinación de esos factores implica alguna proporcionalidad entre ellos y un concepto muy importante de la Teoría Económica Comprensiva es la formulación del teorema de las proporciones. Tiene que haber por lo tanto, proporcionalidad entre la cantidad de trabajadores, sus conocimientos, la tecnología y los medios materiales, no solamente en cantidad sino también en calidad. El mismo financiamiento se debe combinar con los demás factores en cierta proporción, por ejemplo una empresa pequeña que disponga de un millón de dólares en caja es ineficiente. Lo mismo ocurre con la gestión, una empresa de veinte trabajadores no puede tener un sistema de gestión ultra moderno, con una escala de seis niveles jerárquicos. Esta proporcionalidad vale también con respecto a el Factor C, porque un exceso del mismo es igualmente nocivo, imagínense sólo conversando y abrazándose.
El arte empresarial consiste pues en combinar esos factores en alguna proporción definida, en la que cada uno de ellos es empleado con eficacia. Ahora bien el hecho es que no hay una sola proporción ni un solo teorema para combinar esos factores eficazmente.

Factores que se sustituyen:

La teoría económica convencional, cuando analiza estos factores, ha formulado el concepto de subsustituibilidad reciproca, en la que éstos pueden reemplazarse parcialmente unos a otros gracias a que existen distintas proporcionalidades. Esta situación permite identificar y diferenciar una empresa de otra. Las empresas de la Economía Solidaria por su parte, deberían ser intensivas en Factor C, funcionando éste de manera extendida y permitiendo sustituir, por su propia acción, algunos o varios de los demás factores.
Doy algunos ejemplos de factores que fácilmente pueden reemplazar a otros: el trabajo por medios materiales, la tecnología por gestión y el Factor C por gestión. En este último caso, una empresa en la cual hay un alto grado de integración humana y participación, puede tener una coordinación de gestión muy sencilla, porque las personas ya están incluidas dentro de los objetivos y se coordinan espontáneamente para las actividades. Pero si hay poco Factor C, se necesita una fuerte gestión, una estructura burocrática donde todos los movimientos sean muy planificados porque espontáneamente no hay elementos que faciliten esta coordinación. El Factor C también puede permitir que una empresa opere con un financiamiento mucho menor, porque hay confianza, porque los trabajadores creen que su empresa va a cumplir sus compromisos y les va a pagar las remuneraciones que les correspondan, aún cuando no tenga esos recursos en caja.

Por otra parte, la fuerza de trabajo puede sustituirse por Factor C ya que la productividad aumenta cuando los trabajadores están apoyándose mutuamente.

El factor central:

En el análisis de la teoría de las empresas encontramos que uno de esos factores es el central y es el que llamamos “factor organizador”. En las empresas capitalistas el factor organizador es el financiero y su búsqueda es aumentar su propia riqueza. Hay empresas en las que este factor central es la tecnología, un saber, un descubrimiento, una cierta especialidad, un conocimiento. Ejemplo de este tipo de organizaciones son los centros médicos, las universidades, las empresas de consultaría y asistencia técnica.
En el caso de las empresas de trabajo asociado, el factor trabajo es el organizador. Un grupo de trabajadores puede proponerse crear una empresa en función de recompensar y valorizar su trabajo, para lo cual tendrán que convocar, contratar e integrar de algún modo, todos los demás factores.
Hay empresas de medios materiales en las que la renta es el bien que convoca y hay otras donde la gestión y la capacidad administrativa son el eje, como es el caso de las empresas públicas.
Por lo tanto vamos a encontrar empresas en las cuales el Factor C sea el organizador. Una asociación o una ONG son prueba de esto, porque sus miembros han decidido por sí mismos, generar una empresa en función de valorizar y enriquecer a su propia comunidad.

Siempre hay dos opciones:

En lo que respecta a los trabajadores, debemos tener en cuenta que estos pueden hacer dos cosas con su fuerza de trabajo:
- Usarla autónoma e independientemente, asociándose con otros trabajadores o incluso trabajando solos, en una empresa propia, donde nadie les paga un salario y cuya recompensa es el resultado de la misma, que puede ser desde muy bueno hasta pésimo.
- O ir donde un empresario a ofrecer su trabajo, para que éste le pague un salario fijo mensual, pero menor a la expectativa que se tiene cuando se crea una empresa.
Quien posee un saber, una tecnología o hace un invento, tiene igualmente dos posibilidades: hacer un contrato para que terceros lo usen recibiendo una cantidad fija u organizar una empresa propia basada en este factor productivo. Lo mismo sucede con quien posee materiales, los puede arrendar o los puede constituir en la base de su propia empresa.
El Factor C también opera en esas dos dimensiones: En forma autónoma en una empresa de economía solidaria, en donde quienes la constituyen, invierten su energía y su trabajo para unirse y organizarse. O de forma subordinada en una empresa capitalista, donde el Factor C no opera en función de sí mismo sino que coadyuva a generar ingresos.

En el caso de las cooperativas, hay un trabajo de unificación de conciencias, voluntades y sentimientos, detrás de un objetivo empresarial, por lo que para crear una empresa solidaria hay que juntar Factor C, al igual que para crear una empresa de capitales hay que primero juntar dinero. Entonces lo que hace que una empresa sea solidaria es su origen, cuando se integran las personas para crear una asociación, se fijan los propósitos y se forma un grupo humano que va a ser dueño de la empresa. Ese grupo humano puede ir creciendo e integrando nuevos socios, mediante la incorporación a esa conciencia y a ese sentimiento colectivo.
Esto es lo que permite comprender estas diferentes racionalidades económicas y estos distintos tipos de organización, entendiendo que hay seis clases de empresas de acuerdo a su factor organizador.

El trabajo asociado:

Las empresas de trabajo asociado se generan por la simple asociación de trabajadores, que se juntan es función de alcanzar una remuneración o recompensa por el trabajo que vayan a realizar, invirtiendo su fuerza de trabajo y no contratándola a un tercero que va a pagar un salario fijo.
Es muy interesante la pluralidad de modos como pueden surgir empresas de economía solidaria, a partir del trabajo asociado, de personas con un mismo saber o una misma profesión, uniendo también sus aportes y medios materiales.
En una empresa de trabajo todos los factores adquieren esta forma. La gestión, la tecnología, el desarrollo, los medios materiales, la innovación del saber y hasta el Factor C son modalidades de trabajo.
Lo que me interesa destacar en este tema es lo siguiente: La Economía de Solidaridad, las empresas de trabajo asociado o cualquier economía basada en el Factor C, genera no solamente una forma jurídica distinta sino empresas que operan con una racionalidad diferente, que cambian el contenido del valor económico y las relaciones intersubjetivas humanas y sociales, creando otro modo de vivir y valorar las cosas y proyectando una nueva civilización. De hecho hay dos teorías, una que dice que las civilizaciones se distinguen por las religiones que las fundan y otra que promulga que las civilizaciones se distinguen por los medios de producción. No cabe ninguna duda que cada tipo de economía que logra implantarse a nivel micro y macroeconómico, va a generar un tipo de civilización humana diferente y esa es la expectativa de largo plazo de la Economía Solidaria.


5. ¿CÓMO DESARROLLAR EL TRABAJO ASOCIADO SOLIDARIO?

Para crear condiciones que favorezcan el surgimiento de estas empresas asociativas, se deben generar instancias de apoyo que las promuevan, para que la gente las perciba como una alternativa. Pero el tema hay que mirarlo desde el punto de vista de los grupos humanos que inician estas empresas y su acumulación originaria de Factor C. No se puede crear Economía Solidaria de manera artificial porque ha habido muchos intentos fallidos y tenemos que aprender, especialmente porque se han provisto significativos recursos por parte de gobiernos, organismos internacionales y agencias de cooperación, que se han destinado para apoyar el nacimiento de estas empresas. La experiencia ha enseñado que esas iniciativas que se forman por ofertas de dinero, rara vez llegan a fructificar. Los gobiernos y los organismos internacionales han creído que una manera fácil de resolver el problema del desempleo es destinar recursos financieros, a través de micro créditos, para crear empresas. Yo creo que el error fundamental de estas políticas consiste en intentar que éstas se formen basadas solamente en un capital al que se accede fácilmente, porque las personas deben luego competir en condiciones extraordinariamente difíciles, las buenas ideas para abrir negocios son limitadas, los mercados están muy saturados de producción, la competencia es muy dura y el resultado es que el desempleo se resuelve por un periodo breve, hasta que los recursos se agotan y las empresas desaparecen. La Economía Solidaria se ha afectado demasiado con esta situación, teniendo en cuenta que se han creado caricaturas de empresas solidarias.

Para crear una verdadera Empresa Solidaria:

Se tiene que partir de un grupo humano con necesidades comunes, a lo mejor insatisfechas, para lo cual construyen proyectos de desarrollo. Dicho grupo humano debe estar integrado por Factor C, debe tener capacidades de trabajo y recursos propios complementarios y además estar conscientes, de que las empresas laborales no se forman en una semana. Para crear empresas solidarias se puede partir sin capital, incluso puede ser mejor partir sin capital, pero no se puede empezar sin grupo.

Después de la formación del grupo, que es todo un proceso, hay una segunda etapa que es el desarrollo de la idea que quieren convertir en proyecto de empresa. El tener una buena idea para iniciar una actividad económica no es fácil, porque como decía, se requiere innovar de alguna manera. Si uno quiere aparecer en el entorno empresarial, para instalarse y ser reconocido, no puede copiar al otro. Entonces, tener una buena idea implica tener un buen conocimiento de la realidad en la cual se quiere trabajar, un reconocimiento de las necesidades no satisfechas, de necesidades potenciales y de cómo puedan cubrirse a través de servicios o productos. Si se constituye un buen grupo humano, unido, integrado, con capacidad de trabajo y con una buena idea, podemos estar seguros del éxito de esa organización solidaria.
El paso siguiente es el de adquirir todos los factores necesarios para desarrollar esa idea, crear la empresa, producir un bien o servicio e instalarse en el mercado. El último paso es conseguir los recursos necesarios, es decir el financiamiento, empezando obviamente por el aporte de los propios socios.

En esta parte quiero citar a Gramsci, quien dice “solo el que fuertemente quiere, identifica los medios necesarios para realizar su voluntad”. Las personas empiezan a darse cuenta de que tienen cosas que les sirven, recursos, relaciones y conocimientos. Si uno no tiene un deseo intenso por lograr algo, nunca va a encontrar cómo realizarlo, aunque esté rodeado de riquezas. La lógica de las donaciones, que es muy relevante para el surgimiento de microempresas de Economía Solidaria, parte del error de creer que mostrando carencias y pobreza, vamos a poder generar procesos creativos.

La reciprocidad y la cooperación son otras formas de acceder a recursos, asequibles a grupos que demuestran tener capacidad, voluntad y generar confianza. En la sociedad existe un cúmulo de solidaridad disponible y la Economía Solidaria tiene que ser capaz de fomentar la generosidad, el apoyo, las contribuciones, las reciprocidades y el trabajo voluntario. De esta forma se le estará dando la oportunidad a otras personas, para que contribuyan y participen.
Después de agotar estas etapas, sí debe pensarse en el financiamiento necesario para funcionar, pudiendo concluir que lo que se requiere es muchísimo menos que al inicio de la idea, porque se tienen muchos recursos adelantados. Debemos también tener en cuenta que el financiamiento y los créditos tienen un precio alto, por lo que lo mejor es ser lo menos dependientes de estos recursos. Este puede parecer un camino largo, pero yo creo que es el camino más corto para crear empresas solidarias que perduren.

Las personas y las organizaciones interesadas en apoyar el desarrollo de la Economía Solidaria tienen que estructurarse para apoyar a los grupos humanos en ese tipo de procesos y no entrar en la lógica de entregarles dinero y empezar luego a cobrarles los intereses del crédito.

La propiedad en las empresas solidarias:

Un error gravísimo es pensar, luego de que una empresa solidaria empieza a tener éxito, es que la propiedad es de todos, sin las diferenciaciones propias del concepto de equidad. Tampoco hay claridad sobre la distribución de los excedentes, sobre la forma de organizar el trabajo y la manera de remunerarlo. Debemos aclarar que no hay un criterio único para la de propiedad en las empresas solidarias.
La complejidad de este tema radica en que hay aportes individuales, aportes colectivos y donaciones externas. Entonces las formas de propiedad en este tipo de empresas incluye la incorporación de socios con derechos, deberes y aportes colectivos, distintos a los individuales, convirtiéndose en receptor de las donaciones externas y recibiendo la remuneración que le corresponde al Factor C. Hay un criterio de justicia que promulga que cada cual reciba según su contribución y aporte, porque cuando se dice que se reparta a todos por igual, se está cometiendo una inequidad. Lo importante para la Economía Solidaria, en la que refiere a la distribución y a la propiedad de los recursos y ganancias, es un principio de estricta justicia o sea de correspondencia entre los aportes y las recompensas. Pero para que esto pueda operar adecuadamente, es necesario un reconocimiento de este socio colectivo, que ha hecho también aportes, ha contribuido con el trabajo común, que es receptor de donaciones externas y que ha participado en la productividad del Factor C.
Yo creo que este tema, del modo de organización respecto a la propiedad, a la distribución de los excedentes, al ingreso y al retiro de los socios, es también crucial en las empresas de trabajo. Debemos analizar qué exigencia se le pone al trabajador que ingresa, qué aportes debe hacer, si entrará a la empresa sin haber participado en los esfuerzos iniciales o podrá compensar esos aportes. Las respuestas a estos interrogantes dependen de cada grupo pero es fundamental que el nuevo socio vaya adquiriendo derechos también proporcionales a los aportes que hace a la empresa.
En últimas, toda empresa solidaria debe saber claramente cómo va a resolver todos los temas económicos fundamentales: propiedad, distribución de excedentes, valoración de los aportes, remuneración de todos los factores y manejo de ingresos y retiros de socios. Es necesaria una claridad máxima en estos asuntos, porque la Economía Solidaria requiere una enorme transparencia, para construir el Factor C.

El factor gestión en las empresas de trabajo asociado:

El déficit del factor gestión es causa del poco desarrollo de las empresas de trabajo, como lo sería la falla en cualquier otro factor, por lo que es tan importante el famoso teorema de las proporciones. Si una empresa tiene falencias en su gestión, así tenga bien todos los demás factores, va a tomar decisiones equivocadas y va a estar mal organizada.
Por eso creo que hay que preocuparse de todos los seis factores y quienes planifican el desarrollo de una empresa solidaria deberían sistemáticamente perfeccionar cada uno de ellos. Un plan estratégico debería pues, incluir seis capítulos. Toda empresa puede operar con cualquiera de estos factores de forma externa, menos el Factor C que es el factor fundante y que tiene que ser propio. Todo lo demás puede ser contratado.
Ahora, la apropiación del factor gestión significa que los socios van desarrollando, aprendiendo, informándose y adquiriendo el poder sobre la propia empresa, mejorando sus competencias, capacidades y generando las instancias de participación. Con la apropiación de los conocimientos pasa lo mismo; en la Economía Solidaria hay un proceso de reapropiación de tecnologías y saberes, por lo que se habla de las “tecnologías socialmente apropiadas”. En este sentido podríamos usar la terminología de Marx y decir que es un proceso de recomposición social del trabajo, donde el colectivo va recuperando para sí, aquellos factores socialmente divididos. Yo creo que para la creación de una empresa es ideal que el máximo de factores sean propios y generados por el grupo.

Construyendo ideas sobre el desarrollo del trabajo asociado solidario:

Esta ponencia se ha planteado para que la elaboremos entre todos, así que más que una exposición, se trata de que construyamos ideas sobre el desarrollo del trabajo asociado solidario. En mi exposición anterior se planteó la importancia de que las iniciativas surjan de los trabajadores interesados, que buscan ocupar de manera autónoma su fuerza de trabajo y por eso se asocian con la expectativa de crear una empresa, que no sea ajena sino propia. En ese proceso de creación hay toda una metodología que podemos aplicar, cuyo punto de partida es la constitución de un grupo provisto de un fuerte Factor C, con voluntad y conciencia respecto a los objetivos comunes y con capacidades de trabajo para ponerse en acción. Bueno, reconozco que ustedes poseen mucha experiencia en torno a este tema, por lo que lo dejo abierto y los invito a que trabajemos, pensemos y aportemos ideas para avanzar en esta construcción colectiva, con respecto al desarrollo de las empresas asociativas de trabajo, o las empresas de trabajo solidario, o las empresas solidarias de trabajo o las cooperativas de trabajo y producción, en fin podemos darle muchos nombres.


4. DESARROLLO, TRANSFORMACIÓN Y PERFECCIONAMIENTO DE LA ECONOMÍA EN EL TIEMPO

Vamos a pensar primero en la búsqueda de un nuevo pensamiento, que pueda iluminar un futuro y que pueda abrir el camino de una sociedad más justa y solidaria. Todos estos enfoques sobre una manera distinta de pensar la economía y el desarrollo, responden a esta discusión. Este tema tiene el mismo título del último de mis libros y ahora tendré que trabajarlo en una hora, lo que no resulta fácil abordarlo, pero trataré de ir a lo esencial.
Hasta hace unos 20 años el tema del desarrollo era central en todos los estudios económicos, sociológicos, políticos, en todas las propuestas de los gobiernos y de los organismos internacionales, concentrando el trabajo intelectual más importante durante 50 años. El concepto de desarrollo era el único que generaba consenso universal porque el objetivo de la sociedad era desarrollarse, aunque existieran diferencias sobre la forma de lograrlo. Marxistas, cristianos, liberales, capitalistas, se planteaban el asunto del desarrollo, convirtiéndolo en un concepto con enorme prestigio. Pero desde hace unos 20 años todo esto cambió y nadie siguió produciendo ideas nuevas sobre este tema. Lo que surgió fue una profunda crisis sobre el concepto y perspectivas del desarrollo, surgidas de tres diferentes corrientes de pensamiento.

Las cuatro críticas al desarrollo:

Por un lado el pensamiento neoliberal, que con mucho énfasis dijo que debíamos concentrarnos en forjar desarrollo económico, como consecuencia natural y espontánea de una eficiente asignación de los recursos en el mercado, que genera también el máximo de riqueza. Pero para que cada recurso llegue a manos de quien lo vaya a ocupar con la mayor productividad, es necesario que el mercado funcione en forma absolutamente libre y que los recursos fluyan sin restricción. Cualquier política pública tendiente a convocar recursos y a motivar procesos de desarrollo nacional, interfiere en el libre funcionamiento del mercado y el único efecto que tiene es inhibir o impedir el verdadero crecimiento económico.
Una segunda crítica al desarrollo vino de parte de un enfoque completamente distinto, del reconocimiento de los problemas, deterioro y desequilibrio ecológico y del agotamiento de ciertos recursos naturales, analizando cómo los procesos de industrialización, urbanización y desarrollo de nuevas tecnologías, están implicando daños en el medio ambiente. Entonces se empezó a postular que el desarrollo debía que detenerse.
El tercer enfoque que ha golpeado fuertemente este concepto es aquel que plantea un análisis de lo que ha significado el desarrollo en los países desarrollados y lo que se ha dado como desarrollo en los países subdesarrollados, llevándonos al convencimiento de que éste, lejos de mejorar la calidad de vida humana, la está deteriorando. Es decir, ven las consecuencias del desarrollo como negativas. La tesis de estos autores es que a medida que aumenta la producción y el consumo se llega a una saturación, en la cual seguir produciendo y consumiendo, en vez de mejorar la satisfacción de las necesidades, provoca un deterioro de las mismas, como consecuencia de haber superado un tope de crecimiento en la economía.
El cuarto enfoque dice que el mayor peligro que existe actualmente para la humanidad, en especial para los países desarrollados, es que los países pobres alcancen el desarrollo; esto porque los recursos no alcanzarían en caso de que el 80% de la humanidad, que permanece en el subdesarrollo, lograra altos estándares de vida. Por lo tanto no tiene sentido persiguiendo el desarrollo, si el problema de fondo que tiene que resolver la humanidad es cómo controlar la natalidad. En Estados Unidos ya se promulga que 1 dólar gastado en políticas demográficas vale más que 100 dólares destinados a resolver problemas sociales.
Los anteriores cuatro enfoques son los que orientan el pensamiento actual y todos ellos convergen en un cuestionar el concepto de desarrollo. Dichos enfoques han creado una cultura pesimista, que se difunde en la juventud, que se extiende socialmente y que genera una total desesperanza. Frente a esta realidad yo digo que es necesario pensar todo de nuevo, porque no podemos conformarnos con creer que estemos llegando al fin de la historia, donde las potencialidades de mejorar las condiciones de vida de la humanidad han terminado. Además porque si uno empieza a analizar más a fondo esos cuatro enfoques, puede descubrir que cada uno de ellos contiene errores teóricos y epistemológicos, errores que debemos identificar y desmontar.
No hay tiempo suficiente para analizar las inconsistencias puntuales, pero si debemos entender que no podemos seguir pensando el desarrollo como modernidad, como industrialización, como utilización de energía, como urbanización, como concentración de la población en mega-ciudades y como creación de empresas gigantescas que operan en mercados globales. Lo interesante del asunto es que estas cuatro perspectivas tan distintas, nos ponen el desafío de repensar el desarrollo e identificar qué debemos hacer en el ámbito económico.

Tres dimensiones complementarias:

Quiero dar también una explicación del título de mi libro y de esta ponencia: “Desarrollo, transformación y perfeccionamiento de la economía”, planteándonos que el tema tienen tres dimensiones. Esto significa que el desarrollo debe vivir una profunda transformación o cambio radical, no solamente de “los cómos”, sino del direccionamiento de la sociedad y de la economía, planteándonos que lo esencial es cualitativo expresado con el concepto de perfeccionamiento. O sea, la transformación es perfeccionamiento, es un buscar la calidad de la vida humana, dándonos cuenta que el desarrollo nos ha llevado a una situación bastante deficiente. La vida actual parece ser para todos muy insatisfactoria, para los pobres porque no satisfacen sus necesidades y para los ricos porque su vida se agota en satisfacciones precarias, que no implican procesos importantes de desarrollo humano. El hombre está llamado a más y el desarrollo, la transformación y el perfeccionamiento, son tres conceptos complementarios.
El desarrollo requiere transformación y la transformación requiere el perfeccionamiento y no podremos transformarnos sino somos capaces de experimentar mejores formas de consumo, de producción y de tipos de empresa, que sean cualitativamente superiores, que puedan ser replicadas, que convenzan y que atraigan. En este sentido, la transformación pasa por la creación de realidades nuevas y mejores y por la reorganización de realidades antiguas. Lo importante, de acuerdo a la concepción comprensiva de la economía, es ver la realidad económica como intersubjetiva, que no es hecha de cosas sino de personas, de sujetos, de acciones y de interacciones. La economía es una realidad humana y social.

El excedente disponible en los seis factores:

Cuando hicimos el análisis de los seis factores y descubrimos que la realidad económica está hecha de subjetividad, nos dimos cuenta que muchos de los problemas que se han planeado en las construcciones críticas desaparecen.

En el tema del agotamiento de los recursos descubrimos que todos son inagotables y no tienen un límite, porque son creados por el hombre. Se dice que la economía está construida sobre la base de la escasez de los recursos, pero desde el punto de vista de esta percepción comprensiva de la economía se puede afirmar que existe una sobreabundancia de los mismos, excedente también disponible en los seis factores.
En la fuerza de trabajo hay una cantidad enorme de trabajadores desocupados, y los trabajadores ocupados usando una pequeña proporción de su capacidad productiva. La disponibilidad de este factor es muy alta y podemos también decir que está muy subdesarrollada. Eficaces sistemas educativos y de capacitación multiplicarían lo que cada trabajador podría realizar.
El factor tecnológico se construye a través del desarrollo cognitivo, de la investigación y del estudio. Vivimos en un mundo abierto y sobreabundante en cuanto al saber disponible, mucho mayor que el saber utilizado, donde los profesionales no ocupan sus conocimientos y cientos de tecnologías no se aplican. La creatividad popular también está disponible para desarrollar muchos inventos en todos los órdenes y esto se desaprovecha porque la orientación de la economía actual tiende a concentrarse en un particular proceso de innovación tecnológica.
El factor gestión, la capacidad de tomar decisiones y de organizarse no se aprovecha productiva y económicamente en la sociedad actual. Hay capacidades organizativas inutilizadas y disponibles y sobre todo, un camino inmenso para reflexionar. Un mejoramiento de las relaciones humanas por ejemplo, podría facilitar inmensamente que la gestión de las empresas mejore; ya hay conciencia de que el estilo vertical pone límites y obliga a crear costosos e ineficientes procedimientos burocráticos y de control de procesos. El factor gestión tiene potencialidades enormes de perfeccionamiento y desarrollo.
El factor financiero se crea y se destruye en la relación social, es decir que es escaso porque no se articula en la confianza entre los seres humanos y por eso obliga a distribuirse exclusivamente sobre la base de intereses altos, que son los que en últimas garantizan y motivan a las entidades financieras para decidirse a invertir y arriesgar. Pero si el factor financiero es creación humana y social, nosotros podemos multiplicarlo, ya que cada uno de nosotros puede emitir financiamiento superando la creencia de que el único emisor es el Estado. También lo hacen los bancos, las empresas cuando emiten bonos, créditos y documentos de pago, pero al final cualquier compromiso de pago futuro asumido por una empresa es financiador de actividades económicas. Hoy día hay procesos que están experimentado la creación de monedas alternativas que funcionan, y aunque ha habido deficiencias, se permitió mantener la economía en funcionamiento durante varios meses. En un mercado de competencia perfecta, el Estado no debe tener el monopolio de producción de moneda, es decir, cualquier empresa o sujeto de actividad económica debería poder emitir su propio dinero. A mi no me aterraría que en algunos años exista un sector de la Economía Solidaria estructurado y coherente, que pueda operar con un dinero propio. Entonces con respecto al factor financiamiento tampoco podemos decir que sea escaso, su potencialidad de expansión es enorme.
Respecto al Factor C, está absolutamente infradesarrollado en la sociedad actual, incluso el poco que existe está siendo desaprovechado. Sus perspectivas están en nuestras manos y podemos multiplicarlo.
Deje para final el que parece ser el más limitado, el factor material, porque es el menos subjetivo o sea, el que menos depende de la actividad creativa del ser humano. Sin embargo las ciencias físicas, químicas y biológicas nos están abriendo una nueva concepción de la materia, que nos está dando una comprensión totalmente nueva de la famosa posibilidad de transformarla. El mundo material no es esa cosa limitada y dura de las cosas, sino que también interactúa con el ser humano. Entonces también el factor material se convierte en factor económico y en la medida que el hombre lo conoce y descubre, sus potencialidades se abren indefinidamente.

Yo estoy convencido de que en este contexto de desesperanza y oscuridad en el que se encuentra la cultura moderna, como consecuencia de estos cuatro enfoques críticos, nos está obligando a repensar el objetivo del desarrollo, a plantear perspectivas nuevas, paradigmas cognitivos y de comprensión de los factores humanos y económicos. Estamos ante un mundo abierto y podemos plantearnos objetivos de alto alcance que mejoren sustancialmente nuestra vida. Lo que hemos logrado es mínimo comparado con las potencialidades que tenemos y estamos constreñidos porque nosotros mismos nos hemos creado sistemas para protegernos, para controlarnos y para dominarnos unos a otros. Comprender esto nos da la posibilidad de crear un mundo nuevo, un desarrollo humano, una nueva civilización.

PROYECTO, ESTRATEGIAS Y PEDAGOGÍA PARA EL DESARROLLO DE LA ECONOMÍA SOLIDARIA

Voy a hacer una presentación inicial de algunas ideas y después voy a invitarlos a que entre todos, aportemos a la elaboración de este proyecto, estrategias y pedagogía, para el desarrollo de la Economía Solidaria.

Yo creo que el proyecto de la Economía Solidaria consiste básicamente en el desarrollo, la transformación y el perfeccionamiento de ella misma, en un proceso de conquista de su autonomía. En esa fórmula podemos imaginarnos el sentido, la dirección y la orientación de este proyecto: desarrollo porque la Economía Solidaria tiene que expandirse, crecer, multiplicarse y llegar a ocupar el lugar que le corresponde, como un sector económico constituido, articulado, consistente y desarrollado. Lo anterior implica también su transformación respecto al Cooperativismo, al Mutualismo, a la autogestión y a las diferentes experiencias de organizaciones alternativas y solidarias; representando una propuesta de renovación, refundación y reinicio, para adquirir nuevas energías y potencialidades. La Economía Solidaria debe entonces pensarse de nuevo, de otra manera, más como propuesta económica y empresarial, buscando aplicar de la manera más coherente sus valores y sus principios fundantes, llegando a construir una economía justa y solidaria, basada en la cooperación y no en la competencia, fortalecida por el trabajo y la comunidad y no por el capital y las cosas. Pero toda esta filosofía aplicada a una economía eficiente y aquí cabe perfectamente el término de transformación. Es importante lograr una reorientación interna que surja de su propio dinamismo, de su propia búsqueda y de su propio encuentro con nuevos modos de entenderse. Y perfeccionamiento porque nuestro proyecto debe aportar no solamente a su propio desarrollo, sino también al mejoramiento del conjunto de la sociedad, con empresas de calidad, con mejores resultados, con eficiencia, como un modelo atractivo, imitable, deseable y que seduzca.

Todo esto nos lleva a trabajar por la autonomía, para no ser subordinados ni reabsorbidos por los modos antiguos, los modos capitalistas y estatales de hacer las cosas. Autonomía para poder desplegar todas las riquezas y capacidades que tenemos, con la libertad creativa que nos caracteriza, logrando conquistas pero no en el proceso de separarse o de oponerse, sino en el proceso de ser superiores, de tener claridad y de ser capaces de relacionarnos con todos los demás sectores de la economía en el mercado.
Esta autonomía nos pone además grandes exigencias, puesto que no busca protecciones, ni leyes que la beneficien, ni recursos públicos, porque se basa en su propia fuerza y en las capacidades de las personas y organizaciones que la conforman.

Trabajando en pro del desarrollo, la transformación, el perfeccionamiento y la autonomía:

En este orden de ideas, podemos identificar una multitud de tareas que surgen, algunas bastante obvias que podemos mencionar inicialmente y después entre todos, proponer otras más exigentes. Para empezar yo haría énfasis en el perfeccionamiento de la coherencia con su carácter organizaciones fundadas en el Factor C, en el trabajo y en el conocimiento. ¿Cómo construir esta coherencia en nuestras organizaciones?. Este mismo proceso nos puede conducir a una transformación y tenemos que estar dispuestos a rediseñar las actividades que hacemos.
Además debemos tener en cuenta que se ha vivido una crisis fuerte, de la que sin embargo han quedado muchas organizaciones vivas, pero también otras enormemente “heridas” que siguen retrocediendo hacia el capitalismo o acogiéndose al sector público que les ayuda. Sin ninguna duda hay que apoyar, promover y participar en una generación de nuevas empresas de Economía Solidaria, principalmente en el ámbito de los servicios, ya que la actividad productiva está más basada en el recurso material que en el recurso humano.

Los procesos de integración del sector:

Sin ninguna duda el proyecto hacia la autonomía del sector implica también la creación de instancias de integración y vínculos entre las unidades económicas, pero de una manera muy distinta a como se ha hecho hasta ahora. El Movimiento Cooperativo históricamente ha adoptado un método de integración copiado del movimiento sindical, creando una serie de pisos en los que se busca tener instancias directivas locales, nacionales o internacionales. Esta es una organización hacia arriba, cupular y generada por delegación. Este modo de hacer integración tiene importancia para un propósito muy definido que es el de la representación y el de tener voz, pero no me parece la forma más coherente con nuestro modelo. Tampoco creo que tenga sentido abandonar las organizaciones que ya existen, que de todas formas cumplen una función, sino más bien agregar otro tipo de vínculo que corresponda a esta Economía de Solidaridad, con instancias horizontales, basadas en el Factor C y descubriendo objetivos comunes. Por ejemplo, pueden crearse organizaciones para desarrollar colectivamente sus mercados de comercialización, para abastecerse en común de recursos que puedan necesitar y para generar instancias de intermediación para los diferentes factores: financiero, trabajo, tecnología, gestión y para el propio Factor C. El objetivo principal de dichas instancias será el de generar sentido de identidad y pertenencia porque nuestro sector necesita articularse, si quiere ser autónomo. En este sentido yo dejaría de llamarlas como hasta ahora, de segundo grado, porque se trata de instancias asociativas que operan en el mismo piso, como una unidades financieras, tecnológicas, de gestión, para el conjunto del sector y en sí mismas, empresas.

Un Instituto Superior de Economía Solidaria:

Otro componente clave para el desarrollo de la Economía Solidaria es crear un Instituto Superior. Es indiscutible que necesitamos un centro de investigación, de desarrollo teórico y de construcción económica y sociológica de alto nivel. Este centro de estudios superiores debe formar a las personas y organizaciones nuevas e involucrar también a las antiguas, explorando novedosas metodologías y maneras de educar a los gerentes, administradores y socios del sector, en temas como técnicas de comercialización, marketing solidario, las necesidades del cliente, etc. En general y a nivel internacional, deberíamos liderar un proceso de potenciamiento de la parte intelectual, del pensamiento y de la formación. Una posibilidad sería integrando los temas de la Economía Solidaria en las universidades, muchas de las cuales ya están adoptando cátedras, énfasis o carreras sobre este aspecto, pero cuya necesidad inminente es la de nutrirse del pensamiento propio del sector, para no terminar reproduciendo viejos discursos, que no responden a las necesidades actuales. Por esto el gran ideal sería construir un centro de estudios superiores en Economía Solidaria, que sea creativo, que alimente la búsqueda intelectual, que direccione a las universidades y que desarrolle una formación sistemática en distintos niveles.

ANEXOS DEL CURSO AVANZADO DE ECONOMÍA DE SOLIDARIDAD

PREGUNTAS DE LOS ASISTENTES. CONFERENCIA # 1:

Pregunta # 1
Se planteó que la Economía Solidaria es un escenario distinto al de la Economía Capitalista, porque involucra y reivindica aspectos sociales y de trabajo en conjunto. A mi me queda una inquietud, que podría denominar más bien una trampa, y es cómo lograr que la Economía Solidaria sea diferente a la Economía Capitalista, si funciona dentro del Capitalismo y se mueve en el mismo mercado?. Cómo hace entonces el Cooperativismo para desarrollarse dentro del Capitalismo, pretendiendo ser algo diferente, siendo social, rindiendo lo que se requiere y funcionando bajo la lógica del mercado?

–Razeto. Mi intervención pretende mostrar la necesidad de que la Economía Solidaria pase a una fase de progreso y desarrollo, llamada fase de autonomía, lo que no significa abandonar las fases de escisión y de oposición. En la fase de escisión el movimiento obtiene sus valores, principios y fundamentos éticos, las razones más profundas que nos mueven a tratar de diferenciarnos del modo de ser capitalista y que son suficientes para permanecer plenamente vigentes. En la fase del antagonismo está el elemento de la crítica, en el que hemos detectado lo que no queremos ser, proponiéndonos modificar una realidad frente a la que nos sentimos adversos. Pero estamos buscando la fase de la autonomía porque tenemos que reconocer que estos más de 200 años de crítica y lucha contra el Capitalismo, no nos han permitido construir una economía superior y nos han mantenido subordinados.
Con respecto a la Economía Solidaria dentro del sistema Capitalista, quiero hacer una precisión. Yo no he planteado que deba hacerse una Economía Solidaria dentro del sistema Capitalista, sino que ésta debe operar dentro del mercado, que no es necesariamente Capitalista. Lo que quiero decir es que no debemos concebir la economía actual como un sistema, porque en realidad no lo es ya que sus elementos no son funcionales ni coherentes. Debemos comprender que en la realidad actual mundial y nacional hay no sólo Capitalismo, sino también economía pública, economía estatal, economía comunitaria y economía solidaria, las cuales no siempre favorecen al capital. La economía moderna es mucho más caótica, más desordenada y plural que un sistema.
Sobre funcionar dentro del mercado, sabemos que la Economía Solidaria no podría producir para acumular productos y crear servicios para no ofrecerlos. Por el contrario, debemos satisfacer las demandas y necesidades de toda la población, utilizando los recursos y factores que existen en la realidad. Nuestra búsqueda es estar en el mercado y producir dentro de él, con empresas de lógica solidaria, siendo más eficientes, captando recursos de mejor productividad, logrando organizarlos e incluyendo sujetos individuales, asociativos, públicos, privados y no gubernamentales. Esta afirmación golpea un poco, pero analizándola bien, uno se da cuenta que pretender hacer una economía fuera del mercado no tiene ningún sentido.

Pregunta # 2:
Existe algún país donde se haya adaptado este modelo con rentabilidad, con resultados económicos atractivos y elevando el producto interno bruto gracias a su existencia?

–Razeto. No existe actualmente un país con Economía Solidaria, ya que esta vive un proceso de creación en una fase muy incipiente. En todos los países hay experiencias de Economía de Solidaridad, no siempre perfectamente coherentes y eficientes, pero buscando siempre diferenciarse y lograr autonomía, porque reconocen el hecho de que el Capitalismo y el Estado tienen menos capacidad de integrarlos en sus propias organizaciones y soluciones. En América Latina hay cientos de miles de experiencias de Economía Solidaria, unas pequeñas, aisladas, asociadas, otras articuladas en redes y nunca totalmente integradas.
Por lo tanto no debemos desanimarnos porque no haya ningún país que tenga una Economía Solidaria lograda. Somos una alternativa superior del desarrollo económico mundial y esto ocurrirá en el futuro.

Pregunta # 3:
Hay que hacer una nueva teoría económica solidaria o reformar la teoría económica que existe, con elementos solidarios?

–Razeto. Lo que he tratado de expresar es la opción de tener una nueva teoría económica, que sea capaz de integrar elementos de las otras teorías económicas, pero que sea nueva, porque tiene fundamentos epistemológicos distintos y superiores. Existe la teoría económica neoclásica, que es capaz de integrar algunos elementos que nosotros hemos reconocido como propios de la Economía Solidaria, por ejemplo el Factor C, pero no asumido como tal, sino como capital social. Esta es una opción que a mi me parece limitada y restringida porque no nos permite construir una Economía Solidaria autónoma. Nuestra teoría económica trata de enriquecerse, porque las teorías siempre tratan de hacerlo, aprovechando las cosas nuevas que surgen fuera de ella y de hecho se enriquecen. Por eso hice mucho énfasis en la formulación de elementos epistemológicos distintos, en la perspectiva de lo económico como una realidad intersubjetiva y la no existencia de una racionalidad económica única.

Pregunta # 4:
Se presenta algún deslinde entre capitalismo y el socialismo en la economía de solidaridad, en relación con sus fases de escisión, confrontación y autonomía?

–Razeto. Sobre un deslinde frente al modelo socialista, yo creo que es claro que la Economía Solidaria es alternativa y antagónica a éste. La palabra socialista es ambigua y debemos identificar que es lo que queremos denominar hoy con esta, pero si nos referimos a una economía centralmente planificada, donde el Estado es el controlador de los principales recursos productivos y el organizador de las actividades económicas, la Economía Solidaria es tan distante de ella como lo es de la teoría Económica Capitalista. La Economía Socialista está basada en una mala antropología porque no reconoce suficientemente el valor del individuo, de la libertad, de la libre asociación, de las comunidades intermedias, de la convivencia intersubjetiva compleja entre los seres humanos, integrándolo todo en una planificación racionalizada y tecnocrática, que termina anulando la creatividad y el desarrollo humano. Pongo menos énfasis en este aspecto porque el Socialismo está hoy menos vigente en el mundo que el Capitalismo y frente a este último, los desafíos son mucho más arduos y en ellos hay que trabajar.

Pregunta # 5:
En América Latina, cuáles son los países que se oponen a la Economía Solidaria?.

–Razeto. Yo creo que más que una oposición de los países frente al desarrollo de la Economía Solidaria, se presenta es una fuerte oposición que no es abierta, directa ni explícita, sino mentirosa y hasta engañosa. Por ejemplo cuando un gobierno expresa términos de la Economía Solidaria para fundar organizaciones de trabajo subordinado, creándolas como si fueran empresas asociativas o cooperativas, como una manera de liberarse de compromisos laborales y crear una nueva forma de explotación del trabajo, está combatiendo la Economía Solidaria. También cuando el Estado de un país, que es un demandante de muchos tipos de bienes y servicios, descalifica sin conocimiento a las empresas solidarias por considerarlas ineficientes, pobres o incipientes, y solamente considera como competencia válida a las empresas capitalistas, está atacando al Cooperativismo.

Pregunta # 6:
En relación a la globalización y a los tratados de libre comercio, qué espacios van a tener las empresas de la Economía Solidaria y qué oportunidad vamos a tener de competir?

–Razeto. Con respecto a la globalización, a los tratados de libre comercio y la posibilidad de entrar a competir, yo tengo un punto de vista muy autónomo con respecto a las lógicas capitalistas, por lo que estos no me quitan el sueño ni pienso que nosotros debamos ser los grandes promotores de su negación. A mi me parece que el libre comercio en general es positivo para los países más chicos y de menos recursos e históricamente han sido los países ricos los que se han opuesto a éste, poniendo restricciones y dificultades. Los tratados de libre comercio, el ALCA y este tipo de propuestas, abren oportunidades de mercado y de acceso a recursos para los países más pobres debido a que utilizan una fuerza de trabajo de menor costo y pueden competir en un mercado con costos laborales más altos. El problema es en qué condiciones están para hacer el libre comercio y cómo responderán a las exigencias limitativas que ponen los países ricos. Chile por ejemplo, acaba hacer tratados de libre comercio con Europa, Estados Unidos y Corea, y observamos múltiples limitaciones y obstáculos para obligar a que la producción chilena asuma costos mayores porque saben que los países más desarrollados no pueden competir con la producción interna en Chile, en cambio la producción chilena si puede competir en Europa y Estados Unidos. Entonces se ponen trabas medioambientales, normas con respecto a la propiedad intelectual, pago de patentes por tecnología incorporada a la producción nacional, etc.
El asunto de la globalización trasciende la temática de nuestro seminario, pero frente a él debemos tener menos medio, si estamos realmente convencidos que la Economía Solidaria es más eficiente que la Economía Capitalista, para competir en campo abierto y no funcionar únicamente en ambientes protegidos. Lo contrario es un punto de vista perdedor y subordinado y quien terminaría protegiéndonos es nuestro adversario, el Estado y la Economía Capitalista. En el movimiento de la Economía Solidaria se ha luchado contra esos tratados librando también batallas perdedoras, gastando fuerzas y desviando de nuestro propio proceso de construcción de una alternativa.
En términos generales es claro que una empresa solidaria tiene que operar en campo abierto, en el mercado y construyendo uno propio, actuando de otra manera frente a sus demandantes, no de una forma capitalista, sino con otro tipo de relaciones.

Pregunta # 7:
En alguna parte de su exposición planteaba que era fundamental que la Economía Solidaria creara un propio campo epistemológico, en el sentido de construir una fuente teórica nominal. Si bien la ciencia económica como tal tiene un gran recorrido epistemológico, recordemos a Aristóteles, Platón, los mercantilistas, los aristócratas, la Escuela Clásica, Juan Bautista Celi, la formulación Cartesiana que aportó mucho el desarrollo del capitalismo en su defensa de la crisis de los años 30, la formulación neoclásica, los defensores del equilibrio parcial y del equilibro general, y hoy en día, posturas institucionalistas, neo-institucionalistas y neo-estructuralistas. Entonces la pregunta que queda es ¿cómo replantear una formulación epistemológica alrededor de la Economía Solidaria?. Será con la investigación – acción participativa, la construcción de hojas de vida de estadísticas históricas, sin incluir aquel autor que nos faltó porque es temerario, Carlos Marx, quien es uno de los actores que más reivindica la Economía Solidaria, y construir una postura de carácter social que hoy ha sido revaluada por la caída del Muro de Berlín y la caída del Socialismo realmente existente. Cómo pues construir una teoría Económica Solidaria cuando los premios Nobel de Economía ya no nos sirven, porque defienden posturas utilitaristas, hedonistas, que responden a las empresas altamente competitivas y capitalistas?. ¿Cómo construir un referente teórico desde nuestro propio entorno, cuando en nuestro país y en América Latina somos pobres en la construcción de teoría económica y seguimos estudiando autores americanos con textos de afuera?. Es decir vamos a construir una teoría tipo acción – participación que responda a las necesidades de la Economía Solidaria o tenemos que refugiarnos de una u otra forma en nuestros viejos difuntos para seguir reivindicando una propuesta tan importante como la Economía Solidaria y que realmente permita avanzar en las pretensiones de construir empresa?. El mercado, querámoslo o no, funciona desde la lógica del capital. En el Socialismo también había mercado, pero funcionaba desde otra dinámica, entonces es muy importante poder pensar cómo construir una teoría, un referente epistemológico, que pudiera adquirir validez mundial, no solo para una región, a partir de nuestra propia práctica y experiencia, para meterla en una visión de carácter científico?

–Razeto. Lo que puedo decir frente a esto es que esa teoría está en parte construida o en proceso de elaboración, es decir que no nos toca empezar de cero. Este es un tema muy complejo y académico, lo único que puedo indicar es que en uno de mis libros, que se llama precisamente “Crítica de la economía, mercado democrático y crecimiento”, hago un análisis crítico de toda la historia del pensamiento económico, examinando su componente epistemológico y al mismo tiempo, su conexión con los procesos reales, porque la teoría no se construyen en términos abstractos y conceptuales, sino conectada con las etapas históricas. En mi libro también incluyo una crítica a la teoría marxista. Yo difiero de tu pensamiento cuando dices que nada de eso nos sirve, yo pienso por el contrario que todo eso nos sirve, recuperando de los autores todo lo que podamos aprovechar, en conexión con nuestros objetivos y desde una óptica epistemológica distinta.


PREGUNTAS DE LOS ASISTENTES. CONFERENCIA # 2:

Pregunta # 1:
¿Cómo puede afectar el déficit externo de los Estados Unidos, en especial la crisis en la balanza comercial, a las empresas de Economía Solidaria existentes en el mundo, que se están levantando como alternativa a ese capitalismo salvaje?. Y, ¿cómo influye la crisis del Capitalismo en la actual Economía Solidaria, versus el desarrollo sostenible, como dos cosas que van de la mano en nuestra sociedad del siglo XXI, conmocionada por guerras, conflictos sociales, orden público, confusión administrativa, pobreza y las crisis políticas, sociales y de convivencia ciudadana?

–Razeto. Sobre la relación entre la crisis financiera y cómo ésta puede influenciar a la Economía Solidaria y a sus empresas, lo primero que hay que decir es que los impactos son profundos y al abarcar los mercados, nos afecta también a nosotros, por lo que nuestras organizaciones no son inmunes ni a la crisis financiera general, ni a las dinámicas propias de la forma económica predominante. Pero haciendo una reflexión teórica podría afirmar que las empresas de Economía Solidaria, en la medida que sean genuinas, que tengan una mayor autonomía y que estén estructuradas de acuerdo a una racionalidad económica propia, pueden mostrar una capacidad de resistencia y de persistencia frente a las situaciones generales de crisis, mayor que otros tipos de empresa. Sin embargo hay que decir también, que hasta ahora, gran parte de lo que entendemos por empresas solidarias se han desarrollado en una estrecha dependencia con respecto a la economía pública o estatal y también respecto a las dinámicas económicas y financieras capitalistas, y esta situación las hace frágiles y vulnerables e incluso, las lleva a ser las primeras en caer frente a la crisis. En particular, yo creo que gran parte de aquel Cooperativismo que se construyó, estaba protegido por el Estado y favorecido por leyes de excepción tributaria, experimentando obviamente y con mucha mayor intensidad, la crisis de la que hablamos. Esto ha generado un gran aprendizaje, porque en los últimos años hemos visto cientos y miles de cooperativas que desaparecen porque no han logrado sostenerse y esto legitima la búsqueda de una Economía Solidaria verdaderamente autónoma, que se base en sus propios pies y que no requiera protecciones especiales para desarrollarse. No olvidemos que los que crecen demasiado protegidos, crecen débiles.
Por ultimo, con respecto a la relación de la Economía Solidaria con esta crisis, yo pienso que es una oportunidad. Las crisis no son el término del mundo ni donde se cierran todos los caminos, sino el lugar donde se crean las nuevas alternativas, en este caso, para que la Economía Solidaria muestre su potencial de reacción y de desarrollo de nuevas experiencias auto-sostenidas. De presentarse un posible colapso financiero, que afecte fuertemente el funcionamiento de los mercados, esperemos que éste se retarde, porque creo que estamos poco preparados y hemos acumulado poco Factor C y pocas energías sociales. Debemos entonces trabajar desde ya y prepararnos para que la crisis no nos pille desprevenidos.
Sobre cómo influye la crisis capitalista en la Economía Solidaria y en el desarrollo sustentable, creo que uno de los problemas más profundos que hay hoy día en el mundo, es la falta de claridad con respecto a los propósitos hacia los que debemos avanzar. Los grupos humanos en general deben plantearse tareas más nobles, evitando ese posible achatamiento, que ha ocurrido justamente por que se han cerrado u oscurecido los horizontes mayores. No podemos contentarnos con entretención de baja calidad, con consumo, con una calidad de vida desechable, con poco desarrollo a profundidad. No podemos acostumbrarnos a la mediocridad. La mayor parte de la gente, inmersa en la economía actual, no conoce posibilidades distintas de hacer las cosas ni otros modos de vivir. Por eso una crisis desde esta óptica puede ser muy positiva, para plantearnos, entre otros temas, el de la sustentabilidad de los procesos económicos, el del deterioro del medio ambiente y el de la pobreza.

Pregunta # 2:
Más que una pregunta, es una reflexión. Viendo todo esto que le ocurrió a Estados Unidos en términos económicos y que han tratado de disfrazar como consecuencia exclusiva de las Torres Gemelas, Europa está retomado lo que ellos olvidaron y es el tema de los valores. Dicen los libros orientales y lo decía la palabra de Dios en el Antiguo Testamento, que uno no piensa con el cerebro sino con el corazón. Esta es pues una invitación dirigida a los que ya tienen en el corazón la Economía Solidaria, para que teoricemos sobre lo que ya empezamos a entender.

–Razeto. Creo que Europa, Japón y China han visualizado con suficiente antelación el tema de la crisis del dólar. América Latina, por su parte, ha estado financiando a Estados Unidos a través de la operación del dólar, como moneda de intercambio internacional y esta es la explicación en el campo económico, de la propuesta de unificación de Europa y de la creación de una moneda única. El Euro fue una respuesta válida que hizo posible comerciar al nivel internacional y mantener reservas, en una moneda distinta al dólar y Estados Unidos reaccionó con mucha fuerza frente a la amenaza de que se creara una nueva alternativa, ya ellos están conscientes de que gran parte de su hiperdesarrollo, de su crecimiento y de su disponibilidad de recursos, se debe a este flujo que el resto del mundo les está financiando. Cuando se crea el Euro, se intenta por muchos medios desvalorarlo y someterlo, generando un conflicto en el mercado, que es también político. En los últimos meses, el Euro ha ido recuperando fuerzas, después de haber perdido más del 30% frente al dólar.
Debo aclarar aquí que el Euro, como divisa alternativa, tiene limitaciones ocasionadas porque Europa no es el actor económico principal del mundo y sobre todo por los siguientes dos problemas: El primero es que Europa no es ajena a la crisis y el nivel de su déficit público respecto al PIB, aunque no llega al 5 % como si ha ocurre en Estados Unidos, es bastante alto. El otro problema que tiene es que son muchos países distintos, que tienen diferentes ritmos de adaptación económica y singularidades propias.
Yo creo entonces que la solución, como lo postulo en mi libro “Desarrollo, transformación y perfeccionamiento de la economía en el tiempo”, es la creación de una moneda única en el nivel internacional, pero no gestionada por un país, sino que sea manejada por Naciones Unidas o por organismos representativos de la economía mundial. Esto debería ir acompañado de un proceso de liberalización muy amplio y de la posibilidad de emisión de dinero, que pueda generarse incluso por el propio Sector Solidario. Ya hay experiencias al respecto que pueden ser valiosas y Europa, más que América Latina en donde seguimos inexplicablemente divididos, ha sabido prepararse mejor y la Unión Europea es una expresión de esa solidaridad internacional que necesitamos.

Pregunta # 3:
Usted nos explicaba que el capitalismo experimenta ciclos en los que hay fases de recesión y fases de crecimiento. Qué puede hacer entonces la Economía Solidaria para que esas fases no sean tan bruscas y no traigan tantos problemas sociales en tiempos de recesión?

–Razeto. Como la Economía Solidaria no ha sido ni es actualmente predominante, no podemos pensar que los ciclos del Capitalismo no van a afectarla; pero en la medida en que sea más autónoma, puede operar con un aporte anticíclico. Esto quiere decir que la Economía Solidaria, que integra aquellos factores y energías humanas que son desplazadas o excluidas, abre una posibilidad de participación y reactivación económica, y en este sentido, puede ser muy importante en el desarrollo de un proceso anticíclico o por lo menos de recuperación, a partir de las partes más críticas.

Pregunta # 4:
¿Cómo evitar una nueva crisis en el sistema financiero cooperativo?

–Razeto. La crisis, que fue experimentada fuertemente no solo por el sistema financiero sino por otro tipo de cooperativas, fue la consecuencia de operar sin la racionalidad solidaria, de haber sido demasiado dependientes del Estado y demasiado afines a operar con lógicas muy capitalistas.

Pregunta # 5:
¿Cómo pudiera legalizarse la educación formal en todas las entidades, escuelas, colegios y universidades?

–Razeto. La actual educación formal en las escuelas ha sido crecientemente orientada a crear una masa poblacional obediente, subordinada y poco creativa, y esto hay que cambiarlo más profundamente todavía, que la economía. Es increíble que los jóvenes, de los cuales llegan a la universidad los mejores y los mas seleccionados, después de doce años de enseñanza básica, media y preescolar, son personas que apenas saben leer y no les gusta leer, que no saben calcular o hacer operaciones básicas, que no saben preguntar ni plantearse problemas. A veces descubro que los niños de cuarto o quinto año son más lucidos que los mismos bachilleres y esto muestra que algo les ha pasado o se han entorpecido en el periodo de crecimiento y al pasar a los niveles superiores, se han convertido en algunos casos, en semidelincuentes. Dijo esto porque nuestra sociedad está llena de jóvenes sin valores, que han sido enseñados a mentir, a engañar, a no solidarizar, a aprovecharse de los vecinos cuando puedan, a reírse de los más débiles o de los que tienen algún defecto y dispuestos a cualquier cosa por aparentar. Tengo una pésima opinión sobre la educación formal en mi país y en lo que conozco también de otros países de América Latina, me sorprende mucho que después de tantos años de estar sometidos a un régimen de estudio y de aprendizaje, terminen siendo personas tan limitadas, tan poco creativas y tan poco solidarias.
Lo único que me atrevo a decir sobre este tema por ahora, es que se necesita y con urgencia, una refundación de la educación formal, que enfrente a los niños y a los jóvenes con problemas reales, que los haga pensar, que los haga aprender a compartir y a convivir, a buscar en conjunto la solución a los problemas, que los oriente hacia valores más altos y que les otorgue un poco más de cultura. Debemos comprender que a lo mejor este sistema lo que necesita son este tipo de personas, que sean dependientes y obedientes, y de cierto modo, un poquito delincuentes. La educación está formando lo que esta economía está necesitando.

Pregunta # 6:
Reconociendo la necesidad de contar con más su autonomía y que la empresa privada le ha generado ineficiencias a algunas cooperativas, no es fácil pedir para la Economía Solidaria, gestiones que provoquen políticas de protección o fomento, más cuando en nuestro contexto se ve claramente que hay sectores económicos protegidos. Entonces pedir una cierta autenticidad a la Economía Solidaria en un contexto de alguna manera adverso, no es fácil. ¿Cuál es pues la diferencia entre las políticas de protección y las políticas de fomento a sectores de la economía en general?

–Razeto. Mientras el Estado está protegiendo al Capitalismo, vamos a renunciar o a prescindir de posibles beneficios y protecciones. La Economía Solidaria necesita crecer sobre la base de su propia fuerza, ya que cuenta con potencialidades de eficiencia suficientes para hacerlo, sin despreciar recursos que son siempre escasos. Enfatizo esto porque el Cooperativismo que conozco, desde hace 30 años, se ha orientado en buscar protecciones, beneficios y leyes favorables por parte del Estado, desgastándose enormemente en la obtención de dichos benéficos. Pero después, cuando el Estado cambia la orientación política, viene la caída y por eso que siempre reconozco la importancia de operar con recursos propios y de mantener la autonomía, incluso frente al Estado. Todo lo anterior sin renunciar al hecho de que el Estado es también parte del mercado y de las dinámicas económicas y un demandante de bienes y de servicios.


PREGUNTAS DE LOS ASISTENTES. CONFERENCIA # 3:

Pregunta # 1:

Cuando uno habla con los asociados de cualquier cooperativa –en este caso Coomeva- siempre plantean preguntas sobre cuál es el rol de asociado-inversionista, es decir, por un lado, el asociado quiere ser un accionista y por el otro, se comporta como consumidor de los servicios, actuando con la lógica de “bueno y barato”. ¿Cómo conciliar estos pensamientos de la Economía Capitalista e el individualismo, con elementos de la Economía Solidaria?

–Razeto. Una situación absolutamente típica en las cooperativas es ser aportante de recursos y por lo tanto, accionista de ella, y al mismo tiempo usuario de los servicios o consumidor. Este tipo de vínculo logra evitar los intermediarios, que obtendrían ganancias, y al unir las dos funciones en una sola entidad, se consigue un máximo beneficio para el socio. Este doble rol genera una dualidad porque se está preocupado a la vez, de lo que pasa con su aporte o inversión y de recibir el mejor servicio como usuario, pero desde ambos lados, buscando su propio beneficio. No veo por lo tanto que haya una contradicción y me parece normal que esto ocurra, ya que los socios deben velar efectivamente de que ambas cosas sean bien gestionadas: los recursos maximizados en términos de una mayor eficiencia y los servicios prestados en las mejores condiciones posibles. Una buena organización debería realizar bien ambas funciones.

Pregunta # 2:
Sobre la sugerencia que usted ha hecho a cerca de la parte democrática, la variación del principio de un asociado un voto, cambiándolo por una unidad de aporte, no sería pasar de una empresa solidaria a una sociedad de corte mercantil?

–Razeto. Una empresa solidaria es una gestión colectiva y asociativa de aportes realizados por muchas personas, que pueden ser de diferente cantidad y de diferente tipo. El principio que yo señalo es que esos aportes son hechos por todos los socios quienes comparten objetivos comunes y estos pueden ser perseguidos con mayor o menor intensidad por un socio o por otro. Si yo por ejemplo considero muy importantes los objetivos de una empresa cooperativa probablemente voy a estar dispuesto a pagar elevados aportes para el logro de los mismos. De igual manera, si he estado participando en esa empresa una cantidad mayor de años, todo el tiempo comprometido con ella, he incorporado más aportes a esa gestión unificada de lo que lo ha hecho un socio nuevo. Lo que señalo es que el vínculo de la propiedad sobre los recursos aportados no se pierde por el hecho de ser puesta en una entidad asociativa, ni se disuelve como una propiedad común. Ahora, si el vínculo de propiedad se mantiene, a pesar de que la gestión de estos recursos sea en función de objetivos compartidos, uno ve con plena coherencia solidaria y económica, que el derecho a decidir sobre los recursos de esa entidad solidaria, sea también diferenciado en función de los votos de esos aportes. O sea, si un socio ha aportado 10 y otro ha aportado 2, el primero probablemente está más involucrado en la toma de decisiones, entonces debería haber alguna forma que reconozca esos diferentes aportes también en la proporción en la que se participa en la gestión de esos recursos.
Ustedes pensarán que esto es lo que ocurre en una sociedad anónima, pero hay diferencias esenciales:
- La primera es que en una sociedad anónima los recursos que se están reconociendo como aportes son exclusivamente los recursos financieros y esto no ocurre así en la empresa solidaria, donde los aportes de los socios son de diversos tipos. Por lo tanto, lo que habría que hacer y hay unos modos técnicos bastantes precisos para hacerlo, es valorar y llevar a una única unidad de medición, los distintos aportes que hacen los socios, que pueden ser de capital, de trabajo, de conocimientos, de gestión o de recursos materiales.
- La segunda diferencia es que según el modo como se evalúan los aportes, la propiedad de esos recursos es muy distribuida, aunque no sea igualitaria, evitando la posibilidad de que se vayan concentrado en pocas manos. En nuestro modelo todos somos socios minoritarios y todos tenemos una participación efectiva y una responsabilidad en las decisiones.

Pregunta # 3:
Las personas operamos obviamente con lo que tenemos en nuestro pensamiento y uno de los obstáculos para el desarrollo de la Economía Solidaria tiene que ver con un Factor Cultural. ¿Es necesario cambiar esa cultura y cómo la podemos cambiar, solo a partir de elementos educativos, o qué otra cosa tendría que acompañar ese cambio?

–Razeto. En cuanto al rol de la educación ya somos conscientes de que un curso no es suficiente para cambiar la mentalidad de los nuevos socios. La Economía Solidaria necesita desarrollar procesos de educación permanente, no solamente al ingresar; para demostrarles que están en una empresa distinta, que exige otro tipo de comportamientos y que necesita de sus aportes para el cumplimiento de los objetivos comunes. Pero para mantener ese Factor C se requiere que la organización solidaria esté siempre trabajando con los socios, fortaleciendo esta educación solidaria y profundizando los conocimientos sobre la misma y su significado general. Pero quiero aclarar que esta preocupación se resuelve no sólo a través de la educación, sino a través de la práctica, es decir, hacer que las personas no solamente asistan a un curso, escuchen y aprendan, sino también que practiquen solidaridad, que tengan la oportunidad de participar y ejercer vivencias solidarias, porque estas son las que más estimulan su aprendizaje. Por eso, lo que se necesita no es una educación formal desarrollada de vez en cuando; hay que inventar nuevas pedagogías para la solidaridad, nuevas maneras de educarnos en ella, sobre todo porque en el entorno los comportamientos económicos son muy poco solidarios, así que se necesita estar siempre reforzándolos con práctica y convicción.

Pregunta # 4:
Una sencilla aclaración a la pregunta # 1 que mismo formulé. En el momento en que las sociedades de Economía Solidaria pudieran tener un voto diferenciado, en relación con los aportes, me parece que sí se podría controlar la concentración del poder, haciéndolo perfectamente válido. Difiero, en cambio, con relación a que las sociedades anónimas no admiten aportes diferentes a dinero, esto funciona en las entidades financieras, pero el resto de sociedades anónimas sí los permiten.

–Razeto. Si las sociedades anónimas en Colombia reconocen aportes de trabajo y de participación, me parece que han logrado enormes progresos sobre lo que ocurre en una sociedad anónima capitalista pura. Hay un granito de aproximación a la solidaridad.

CONVERSATORIO:

Introducción
Vamos a empezar esta “lluvia de ideas” recordando dos hechos históricos y una propuesta que actualmente se está echando a rodar en el movimiento cooperativo y que tiene que ver con la posibilidad de construir un factor financiero eficiente, en función del desarrollo de la Economía Solidaria.
El primero se dio a través de UCONAL, cuando era una institución financiera y no se había convertido en banco, quienes replicaron algo que se denominó “la cuenta centralizada”, a la que iban todas las cuentas de las cooperativas afiliadas. En esas centrales se hacían entonces las negociaciones, la emisión, el gasto y se cubrían los créditos, todo con una chequera, y ninguna cooperativa ni fondo de empleado de los que le apostaron a esta experiencia, tuvo problemas de liquidez gracias a la aplicación de este acto de solidaridad. Esta era una sola cuenta nacional, con más de 150 participantes, que presentó sin embargo aspectos negativos en términos de ser utilizada también como factor de poder; es decir, aquella cooperativa que no era de los afectos de esas centrales, si podía caer en “rojo” en sus movimientos. Los demás, que tenían sobregiros, hacían uso de la bolsa común. Y esto estaba acompañado de todo un proceso de organización social, las asambleas eran supremamente deliberativas, había una doble afiliación, era política y era económica.
La segunda experiencia es regional y se dio en Antioquia, se le llamó “mesa de dinero” y era un grupo de cooperativas que tenían de alguna manera un pensamiento común, sobre lo que era el desarrollo y el manejo del dinero. Algunas de ellas gozaban de liquidez, sobrantes semanales o quincenales, que colocaban por medio telefónico y entonces la cooperativa, que utilizaba un mensajero, llevaba y cobraba cheques, otorgando luego créditos rápidos a tres o cinco días. Esta “mesa de dinero” se transformó luego en una estructura con personería jurídica y terminó quebrándose porque se puso a recibir “dinero extraño”, que obviamente era mucho más costoso que la liquidez que circulaba solidariamente entre el grupo. Más o menos 15 o 20 cooperativas participaron en este proceso y ahora se está elaborando el primer proyecto para replicarla. Entiendo que la CONFECOOP estuvo también trabajando en esta idea de crear redes financieras cooperativas. Yo considero que ahí hay pistas y elementos que permiten pensar en cómo construir un sector financiero solidario.
Quiero también dejar una reflexión sobre este sector financiero que queremos construir y es que ya no existen los mismos escenarios que tuvo en la década de bonanza, ahora estamos trabajando en una sociedad empobrecida económicamente y con una capacidad de ahorro reducida.
Teniendo en cuenta que la situación actual no es fácil, debemos pensar también en valorar, relacionar y compartir, los otros factores de las empresas solidarias: la bolsa de trabajo, el centro de desarrollo tecnológico, los medios materiales de producción, la gestión.

Intervención # 1:
Debemos empezar esta “lluvia de ideas” mirando si nosotros somos realmente solidarios porque la solidaridad hay que entenderla en doble vía: si yo soy asociado y llevo mis aportes a la cooperativa de ahorro y crédito, espero que dicha entidad también sea solidaria. Yo planteaba que nosotros, que también trabajamos para el otro sector y para toda la economía de mercado, podemos ingresar esos dineros a nuestro circuito, logrando mantener el factor financiero. La solidaridad de una cooperativa financiera o de ahorro y crédito debe manifestarse en la forma como se relaciona con otro tipo de cooperativas, por ejemplo de trabajo asociado, utilizando sus servicios y logrando que el dinero no se siga yendo para el otro sector, sino que se quede y se multiplique.

Intervención # 2:
Si nosotros leemos con atención el Plan Nacional de Desarrollo, se presenta la posibilidad única de captar recursos del Estado, para meterlos en el circuito. A partir de la fecha ninguna ARS podrá tener ánimo de lucro, lo que nos da la oportunidad inmensa de recoger los dineros del Estado, que son girados para el régimen subsidiado, a través de prestación de servicios de salud. Obviamente, para una empresa de tanta envergadura necesitaríamos una alianza entre los profesionales de la salud y las cooperativas financieras, para poder generar toda la atención a la población.

Intervención # 3:
Todas estas ideas sobre cómo captar recursos y talentos de los asociados, hacia la cooperativa o entre cooperativas, requieren una mirada a largo plazo. Se necesita creatividad, esfuerzo, perseverancia, para conseguir la creación de redes entre asociados, que presten servicios que la cooperativa hoy contrata con empresas de capital. Este es un proyecto que debe estructurarse bien porque una empresa del sector capital puede ofrecer servicios a un menor costo y mayor eficiencia, por aquello de las economías de escala. Sabemos que estos proyectos requieren maduración, para poder unirnos a trabajar con concertación y afinidad, necesitamos un tiempo, lo que está en contravía con la urgencia, la inmediatez y la necesidad

Intervención # 4:
Lo que nos estamos preguntando aquí es si se justifica la actividad financiera en el sector de la Economía Solidaria y yo creo que la respuesta es afirmativa.
En el sistema financiero colombiano hay diferentes tipos de entidades que están escalonadas, por ejemplo, los establecimientos bancarios son los que más poder tienen en cuanto a operaciones, siguen los establecimientos de crédito que tienen funciones muy parecidas, entre ellas se cuentan las llamadas entidades cooperativas financieras, porque hoy ya no nos queda ningún banco cooperativo, aclaro que me parece que Megabanco no puede considerase el banco del sector solidario. En ese sentido hay entonces ciertas limitaciones y estoy de acuerdo con la tesis expresada por el profesor Razeto de que deberíamos primero impulsar las cooperativas del sector real y sus actividades y luego sí pensar en la actividad financiera. Debemos además analizar si se justifica que las entidades financieras cooperativas capten recursos de su propio sector, para luego ir a colocarlos en el mercado de terceros?.
Si somos receptivos a los conceptos del Doctor Razeto, quien considera el mercado como un hecho social y solidario, vemos como las empresas solidarias deben colocar recursos dentro y fuera del mismo sector. Este paso no es fácil y tal vez, muchas de las entidades que perecieron en la famosa crisis del sector cooperativo financiero colombiano, se precipitaron y no tomaron las precauciones necesarias.

Intervención # 5:
Durante muchísimo tiempo, el cooperativismo financiero se dedicó a su propio crecimiento y desarrollo y ya sabemos las consecuencias que esto trajo al sector cooperativo. No hemos hablado en este evento del agro, pero pienso que es necesario que el sector cooperativo financiero se arriesgue a apoyar organizaciones de base, tendientes al fortalecimiento de los canales productivos. Nuestro circuito económico es eminentemente rural.
El Cooperativismo de trabajo asociado tiene la fortaleza a partir de este siglo, por lo que creo que es necesario que el Cooperativismo financiero empiece a juntar esas unidades económicas, con su verdadera esencia. Me preocupa mucho que las cooperativas de trabajo asociado no tengan los medios materiales para producir y al igual que el agro, tengan que acudir al sector bancario tradicional para líneas de crédito, cuando el sector financiero cooperativo podría ser un excelente intermediario para el fomento de cadenas productivas. Es importante analizar como el Cooperativismo financiero está entrando en el sector de la solidaridad.

Intervención – Pregunta # 6:
Yo quiero plantear una inquietud sobre lo expuesto hasta ahora. Hay en el ambiente la teoría de que si se es banco, se deja de ser solidario. Pero si una cooperativa adquiere su condición de financiera, pueden captar algunos recursos externos y los que ofrece el gobierno. En el caso de Findenter, nos ofrece recursos al 9 % y como no somos financieros, tenemos que pasarlos por el aval de un banco comercial que nos aumenta la tasa en un 6%, pero si fuéramos banco, se podría acudir a la fuente primaria que es el banco emisor. Entonces yo tengo la duda sobre esa connotación de ser banco, entidad financiera o de ahorro y crédito, pensando que esto no le quita ni le agrega ningún carácter solidario, sino que la diferencia se hace en las actuaciones reales. Por ejemplo, en el banco UCONAL se volvieron banqueros en el sentido tradicional porque prestaron demasiado dinero y a captaron grandes cantidades concentradas, que eso si es algo peligroso y de allí mi inquietud y es si nos acercamos al concepto de banco, entonces inmediatamente perdemos el carácter solidario?.

Aclaración a la pregunta anterior:
Hay que tener en cuenta varias cosas. Sobre la tesis de la fortaleza que se desprende de la autonomía, para actuar dentro del mercado, debemos tener en cuenta nuestro nivel de desarrollo. En este momento cualquier juego financiero que emprenda la Economía Solidaria tiene peligro por el escenario jurídico, y no me refiero a ningún tipo de persecución sino del cumplimiento irrestricto que tiene que hacer el Estado colombiano a los pactos con el Fondo Monetario Internacional; esto no se debe a la maldad de nadie o que se quiera dañar el Cooperativismo, simplemente que existen al interior de dicho pacto, los acuerdos de reducir el número de unidades económicas del sector financiero. La existencia de tantos agentes económicos financieros denominados de Economía Solidaria o Cooperativismo, vuelven muy compleja la vigilancia y el control por parte del Estado, con el agravante de que no son propiamente los más eficientes, como lo detalla el último informe del Fogacoop. En este se muestra la situación del Cooperativismo, ligado al crédito financiero en Colombia, en donde hay más de un 30% de cooperativas al borde de la quiebra y no se trata de pánico financiero porque no dice cuales.
La pedagogía de esta crisis ha sido muy amplia y muchas entidades y el Estado han aprendido a manejar las finanzas que se mueven desde el sector cooperativo, generando una prevención que se va a mantener siempre porque no existe muestra de unas bases teóricas sino que se actúa por la misma inercia del desarrollo, desde la práctica.
Entonces la prevención se mantiene y yo no quiero satanizar la imagen del banco ni la de la cooperativa financiera, sino que debemos tomar en cuenta lo que sucedió debido a que el modelo se montó sobre un pragmatismo que ha venido halando el sector de la Economía Solidaria o el Cooperativismo de tipo financiero.

–Razeto. Yo creo que el tema planteado es de candente actualidad aquí en Colombia y en otros países, pero primero hay que precisar qué diferencia hacemos entre una cooperativa de ahorro y crédito, una cooperativa financiera y un banco. Dicha diferencia está en el tipo de operaciones que permita, en el monto de capital que pueden operar y a las regulaciones a las cuales se va a estar sometido. Partiendo de estas definiciones, uno debiera decir que el sector de la Economía Solidaria no solamente puede tener bancos, sino que debe tenerlos y a través de ellos, operar ampliamente con todos los servicios y productos financieros, acceder a grandes niveles de operación y someterse a las regulaciones establecidas por el sector público. Sin embargo, yo creo que el problema radica en que el sector necesita proyectos de desarrollo a largo plazo, para crear no uno sino varios bancos solidarios. En este sentido, entiendo y comparto las prevenciones mencionadas ya que manejar un banco y operar con dineros de los socios, es algo extraordinariamente complejo, difícil y hay que aprender a hacerlo bien y de otra manera, porque no podemos crear un banco solidario que sea igual que un banco capitalista. El banco que requerimos debe operar con la racionalidad de la Economía Solidaria y constituirse solidariamente.
Yo conozco personalmente dos bancos que me parecen muy coherentes con la Economía Solidaria, de los cuales debemos aprender. Uno ya lo mencioné y es el Banco Ético de Italia y que presenta dos cosas interesantes: primero, la forma como se creó en respuesta a que la ley italiana establece un monto de capital bastante alto para poder constituirse como banco. Lo interesante fue ver como se movilizó el Cooperativismo, que ellos llaman “el tercer sector”, para juntar el capital necesario y generar un acto fundante solidario, con un Factor C fortalecido por lo mejor de la sociedad civil italiana. Esta entidad se construyó con una invitación muy precisa de crear un banco distinto, en el cual los recursos captados sólo están disponibles para financiar actividades que pasen una prueba de su contenido ético, medio ambiental, etc. El segundo elemento destacable es que está realizando todo tipo de operaciones bancarias.
El otro banco que me parece muy interesante dentro del sector específicamente cooperativo es el Confac de Uruguay, el cual surgió de una ley muy estricta impuesta por el gobierno de este país. Un conjunto de cooperativas muy genuinas de ahorro y crédito iniciaron un proceso de fusión para poder sostener sus actividades y satisfacer estas duras exigencias. A diferencia del Banco Ético de Italia, el Confac opera hacia el público como un banco comercial, pero manteniendo en su funcionamiento interno un admirable manejo del personal y de sus socios, que son las propias cooperativas.
Mi propuesta es pensar este tema con mucha amplitud porque no creo que haya ningún sector de la economía del cual la Economía Solidaria deba mantenerse ajeno, pero hay que aprender a hacerlo solidariamente.
Creo que hay que pensar también que el sistema financiero no solamente es el ahorro y el crédito, financiar es tener fondos para inversión y creación de empresas solidarias, para apoyar procesos de educación, la propia innovación tecnológica, procesos de investigación, etc.

PREGUNTAS DE LOS ASISTENTES. CONFERENCIA # 4:

Pregunta # 1:
Con respecto a los factores y a la combinación de los mismos dentro de una empresa solidaria, el aporte mensual de los asociados se puede encasillar dentro del factor financiamiento o se puede llevar al Factor C?.

–Razeto. En una cooperativa se empiezan a sumar socios mediante un procedimiento muy simple que es inscribirse y participar con cuotas de aporte financiero, pero es imposible que llegue a crearse una empresa solamente mediante este mecanismo. Las empresas solidarias no nacen simplemente por el hecho formal de que unas personas decidan en un momento dado, pagar una cuota de participación, porque lo más probable es que este interés no tenga continuidad y no llegue a ser una empresa. Hay cooperativas de servicios o financieras que se crean genuinamente con un profundo Factor C y que una vez que están consolidadas, empiezan a prestar servicios de buena calidad y atraen personas que quieren aprovechar estos beneficios mediante el pago de una cuota, incorporándose muy externamente, sin entrar propiamente a tener ese espíritu empresarial originario del grupo. Estos son usuarios de una cooperativa, más que empresarios de ella. Esta es una situación que las empresas deben afrontar con claridad y políticas precisas, analizando un conjunto de consecuencias que tienen estos hechos. La primera es que ese nuevo socio, por el simple hecho de empezar a pagar su cuota, adquiere todos los derechos en igualdad de condiciones que los fundadores ya organizados y comprometidos. Por esto, quienes administran una empresa de este tipo, tienen que estar atentos para evitar los problemas que se implican. Ha ocurrido que una empresa solidaria se vea apropiada por un grupo de personas audaces, que juntan socios, les hacen pagar una cuota y van a una asamblea a manejar la reunión, operando en función de sus propios beneficios.

Hay otros casos en los que la intención no es apropiarse de la empresa sino simplemente ser usuarios de la cooperativa y yo creo que también en estas situaciones, se tienen que tomar decisiones al respecto. ¿Cómo lograr integrar a esos nuevos socios al espíritu de la cooperativa? ¿Cómo lograr que participen, que dejen de ser simplemente usuarios y se conviertan también en aportantes de Factor C y que contribuyan a energizar la empresa con nuevas ideas? Entonces, las cooperativas que dejan sus puertas abiertas para la integración deben tener políticas de incorporación de socios, buscando que éstos estén calificados, que cumplan ciertos requisitos de educación previa y que tenga un periodo de espera donde puedan mostrar su convicción solidaria. Hay siempre un riesgo de que ese Factor C se vaya perdiendo, así que es muy importante lograr la integración de los socios para que la cooperativa no pierda su carácter solidario.

Pregunta # 2:
En las empresas de Economía Solidaria se parte de que hay Factor C, que aunque fuerte o débil, es el factor fundante de la empresa. En las cooperativas de trabajo asociado el Factor C es mucho más fuerte, por las relaciones cotidianas que se dan entre los trabajadores. En las cooperativas de servicios, al no haber procesos autogestionarios, pienso que ese Factor C de alguna manera es limitado. ¿Cómo fortalecer el Factor C en las empresas cooperativas de servicios cuando en estas hay solo una relación de uso?

–Razeto. En las cooperativas solidarias de trabajo, donde las personas están todo el día trabajando juntas, reforzando su vínculo de solidaridad y por lo tanto, el Factor C, hay evidentemente más facilidades de participación que en las cooperativas de servicios. En estas últimas hay entonces que desarrollar políticas bien estructuradas, destinando recursos a sostener ese Factor C.
El Factor C requiere un “cara a cara”, que haga que las personas se reconozcan, y lo esencial, que unan sus conciencias, voluntades y fijen objetivos comunes. También debemos estudiar las ciencias de las organizaciones, analizando cómo se reproducen, cómo crecen, cómo se refuerza su integración y la importancia de los elementos simbólicos y rituales. Las realidades de las organizaciones cooperativas son distintas, hay unas que necesitan un número mínimo de cien mil integrantes y hay otras que pueden funcionar perfectamente solo con 10 socios, por lo que es imposible esperar que en la empresa más grande exista el clima de mutuo conocimiento y de afecto que pueda generarse en la empresa más chica. Pero esto no significa que una organización de cien mil socios no pueda ser genuina, solidaria, con conciencia común, con voluntad colectiva y con una integración en su interior; pero estas características van a ser de distinto tipo. En este tema hay que asumir con racionalidad el carácter económico de las organizaciones cooperativas, que operan conforme a lógicas especiales, donde hay que cultivar el Factor C acorde al nivel que cada empresa.

Pregunta # 3:
El balance social que nos presentan en las asambleas de la cooperativa lo podemos elevar a una categoría económica, lo dejaríamos como un factor o una parte de un factor?

–Razeto. En este plano lo más importante es la transparencia de la organización de Economía Solidaria, la cual debe ofrecer a sus socios una información detallada y veraz sobre la vida, los resultados, los costos y las actividades de la empresa. Enormes dificultades se generan cuando los balances no son genuinos y los directivos, con el objeto de motivar a los socios, les cuentas puras maravillas y no les plantean los problemas reales.
En las empresas capitalistas, uno de los grandes problemas hace varias décadas, es este fenómeno de cómo las gerencias o los ejecutivos adquieren poder, se independizan de los accionistas y empiezan a administrar la empresa por su cuenta. Los accionistas, que son anónimos, lo único que les interesa es cuánto se valoriza su inversión y al final, los gerentes adquieren un poder exagerado. Este es un fenómeno que también ocurre en el Sector Solidario, porque la gestión no solamente administra los recursos sino que tiene también debe plantearse resultados y metas, proyectando oportunidades y visualizando posibles negocios. Frente a esto, los socios deben vigilar, exigir información y estar atentos a que los gerentes no actúen en función de su propio beneficio. Yo creo que corresponde a las asambleas ser conscientes de los riesgos de la autonomización de la gerencia. Un buen gerente de una empresa solidaria tiene que estar imbuido del espíritu solidario, ser un fiel representante de esa voluntad colectiva, estar al día en la teoría de pensamiento solidario, interactuar con otras empresas del sector, no compitiendo sino buscando integración. Si creo que la participación en las empresas solidarias puede perfeccionarse. Las organizaciones grandes, que tienen sólo una asamblea anual, corren altísimos riesgos, pero eso puede resolverse con entidades intermedias de participación.


Pregunta # 4:
En su exposición sobre que la teoría económica ha sido incapaz de reconocer el Factor C, yo pienso que esto ha ocurrido por intereses muy particulares y personales. Es el caso de la teoría marxista, que está dirigida por el Factor C como su parte humanística. En Chile, Manfred Max-neef, a través de “La Economía Descalza” está trabajando cuestiones como la solidaridad en las organizaciones; entonces parece que hay una ruptura de la teoría económica. El Factor C, como elemento fundamental en la creación de empresas, ha existido desde siempre y me parece que debe haber incluso otros sectores nuevos de la modernidad en los cuales se está trabajando el Factor C.

–Razeto. Yo pienso que la teoría marxista fue una elaboración que hizo importantes avances y aportes al conocimiento de la realidad económica, principalmente es una crítica al Capitalismo y una búsqueda de alternativas a este modo de producción. La teoría económica comprensiva tiene que nutrirse del Marxismo como del pensamiento neoliberal y neoclásico. Una de las cosas destacables del Marxismo fue un cierto reconocimiento de la dimensión social e intersubjetiva de la economía. También tiene una teoría del valor trabajo que es un aporte muy interesante para abrir el tema, pero que es completamente insuficiente. Además no reconoce el Factor C, como factor, sino solamente la importancia de lo asociativo. Yo creo que habría mucho que aprender del marxismo, pero hay que ser totalmente autónomo respecto a él. Ser capaces de aprovechar, de absorber, de integrar todo lo positivo que aporta, pero también ser críticos y reconocer sus errores.
Sobre Max-Neef, él es un exponente de la economía comprensiva y uno de sus principales aportes es cuando habla de los factores no convencionales, entre los cuales considera el Factor C. Vale la pena conocer su obra y aprender mucho de ella.

Pregunta # 5:
Desde el nacimiento del Cooperativismo de trabajo asociado en Colombia, su origen es bastante interesante por la autonomía que tenían las organizaciones en la última década. ¿Podríamos decir que ha perdido esa autonomía porque en muchas de las cooperativas de trabajo asociado, al alquilarse, quedan subordinadas al sistema capitalista? Y, cuando el mismo Estado está promoviendo el deterioro de las condiciones de trabajo, ¿cómo lograr que las empresas descubran que la mejor alternativa no es la de explotar al trabajador y convertir la Economía Solidaria en un sistema para que ellos puedan lograr el éxito?

–Razeto. Cuando las cooperativas de trabajo asociado son alquiladas por el capital, ocurre un fenómeno que no responde a un desarrollo autónomo de la Economía Solidaria. Hoy día hay una tendencia propia del Capitalismo, a proveer los servicios de las empresas por parte de otras empresas más pequeñas y por lo tanto, a tratar de externalizar los servicios. Dicha tendencia está orientada a la hipercompetencia, que implica reducir costos y salarios y tratar de flexibilizar al máximo la operación del trabajo. Los trabajadores, a lo largo del tiempo, fueron logrando conquistas laborales y sindicales, derechos que quieren ser borrados por el Capitalismo. En respuesta a esto, en algunos países se está optando por crear empresas de trabajadores asociados, que van a prestar el mismo servicio de antes, pero ya sin dependencia laboral, sino más bien como proveedores externos. Entonces este fenómeno no responde a una genuina y orgánica expansión de la Economía Solidaria. Uno puede pensar que esta es una oportunidad para la Economía Solidaria, que surge del fenómeno del trabajo asociado autónomo, donde esos trabajadores empiezan a gestionar una empresa, generan Factor C y se vinculan al Movimiento Cooperativo. O sea, no es algo a descalificar, desde nuestra óptica, porque aunque no nace autónomo, surgen genuinas empresas de trabajo asociado, como buenas empresas solidarias.


PREGUNTAS DE LOS ASISTENTES. CONFERENCIA # 5:

Pregunta # 1:
¿En una cooperativa, cómo se manejan las donaciones y cómo funciona ese capital social en el momento de tener que repartirlo?

–Razeto. El tema de las donaciones es sumamente interesante en la Economía Solidaria, incluso he dedicado un libro al respecto. Este es un tipo de relación económica, distinta al intercambio, a la reciprocidad, a la cooperación, pero que implica también un modo solidario de distribuir recursos, de asignar factores, de generar procesos empresariales. Es un tema delicado porque las donaciones establecen una relación social intersubjetiva entre dos partes, que son muy distintas y de posición vertical, no de igual a igual como en la reciprocidad o en la cooperación. Pero las donaciones son una relación generadora de solidaridad, que tiene un potencial en la Economía Solidaria, aunque debemos reconocer que algunas son sumamente interesadas y con propósitos de control social. Las empresas suelen hacer donaciones con el objeto de crear mercados cautivos o también, de evadir impuestos. Por otra parte, pienso que sería un error pensar que esta economía puede gestionarse sobre donaciones, aunque tampoco las excluye, y hay un aprendizaje sobre la lógica solidaria de las mismas, para que no generen dependencia sino que aporten al proceso humano.

Pregunta # 2:
En la legislación colombiana parece claro que las cooperativas tienen una vocación inicial de prestar servicios sólo a sus asociados y a mi me parece que esta es la filosofía general de las empresas de Economía Solidaria. La legislación también prevé que en casos excepcionales, una cooperativa puede prestar servicios a terceros, pero los excedentes que se obtengan por la prestación de esos servicios, deben ir a un fondo especial no repartible entre los asociados. Pero además se formula un decreto reglamentario para que las empresas hagan campañas, para que estos terceros se asocien luego a la cooperativa. Mi pregunta es si estos terceros podrían hacer parte o no del Factor C?

–Razeto. La legislación cooperativa en todos nuestros países no se elaboró sobre la base de una comprensión de la racionalidad económica sino sobre principios doctrinarios y criterios normativos, que forman parte de la tradición y de la historia del cooperativismo y hay muchas normas que regulan la práctica de las empresas solidarias que generan ineficiencias. Las leyes que regulan la Economía Cooperativa han sido formuladas en las etapas de escisión y de oposición y no en la autonomía. Yo creo que el ideal es que la Economía Solidaria se regule por la legislación general del derecho comercial, no con leyes específicas, naturalmente cumpliendo normas de justicia que son generales Y que regulan toda actividad económica. A mi personalmente no me gustan las leyes que nos están regulando, porque dificultan el proceso de crecimiento de la Economía Solidaria y corresponden a una etapa de inmadurez en la que requiere ser apoyada o beneficiada. Nosotros no necesitamos protecciones, ventajas tributarias y otros favores del Estado. Lo ideal a mediano o largo plazo debería ser una Economía Solidaria autónoma, que opere en igualdad de condiciones, sin subsidios, sin beneficios, sin favores, sin regulaciones externas diferentes a las de todas las empresas.
Por otra parte, pienso que es legítimo que existan organizaciones de servicios para beneficio de los propios asociados, que producen para su autoconsumo, pero no veo una razón teórica esencial por la cual no se pueda prestar servicios a terceros.

Pregunta # 3:
¿Es posible transformar una empresa capitalista en una empresa solidaria?

–Razeto. Yo he conocido dos casos interesantes en este sentido, pero han sido empresas que han quebrado y en las que los trabajadores se han hecho cargo de sacarlas adelante. Sin embargo no se si allí hay una transformación o más bien ha nacido una empresa nueva, con los restos de una empresa capitalista. A mi me parece que en el plano teórico y político del proyecto de desarrollo de las economías solidarias debiéramos plantearnos esa posibilidad e incluso diseñar modelos de transformación de una empresa capitalista a una empresa solidaria. Así abriríamos, para un conjunto de empresarios capitalistas la posibilidad de que perduren, que no quiebren, que se transformen en una forma más eficiente que es la solidaria.

Pregunta # 4:
¿Por qué hay empresas que se le han entregado a los sindicatos pero siguen siendo capitalistas y no hay transformación sino cambio de dueño?

–Razeto. Este es un gran reto y por ello he desarrollado una metodología para creación de empresas solidarias y estoy también trabajando en otra que es de rediseño de empresas solidarias, que no operan con la lógica de la Economía Solidaria. Me parece que en lo que tu planteas hay un trabajo por hacer, de gran importancia.

Pregunta # 5:
Las donaciones no son repartibles, pero ¿qué pasa después de una liquidación? ¿Que parte va a un organismo de segundo grado o a una entidad solidaria?


–Razeto. Aquí de nuevo vemos que la ley es un modo que regula cómo hacer las cosas pero que no siempre está bien. Yo creo que desde el momento que uno reconoce el Factor C como un generador de recursos, que está representado en la sociedad como un socio colectivo, dicho socio colectivo pudiera ser también receptor de las donaciones y por lo tanto, beneficiario de las recompensas que le correspondan por su participación en la sociedad. Me parece entonces que es posible, en el caso de que una empresa se disuelva, que las donaciones pudieran ser repartidas al interior de ese socio colectivo. Veo que este tema no está regulado exactamente en Colombia, pero me parece bien en principio, porque evita el aprovechamiento de las donaciones para objetivos individuales, pero sin desconocer que hay otras maneras de lograr el mismo objetivo, de forma solidaria.

CONVERSATORIO:

Introducción:
Yo quisiera ubicar el tema en una perspectiva que tiene que ver directamente con el grupo. La pregunta es menos abstracta de lo que puede sugerir el título, no se trata en pensar cómo desarrollar esta modalidad de la Economía Solidaria sino qué está pasando con el trabajo asociado en Colombia.
Mirando la trayectoria de este fenómeno vemos que la primera etapa, que he denominado “el trabajo asociado heroico”, fueron unas experiencias muy escasas, en donde los que producían eran sus dueños. Luego, cambios en las formas de producir fueron generando situaciones que llevaron a la creación de cooperativas del trabajo asociado; la Ley 100 por ejemplo, catapultó a los profesionales de la salud para organizarse. El Seguro Social se convirtió en un promotor de cooperativas de trabajo asociado.
El Estado también ha promovido estas formas organizativas y cuando va a despedir un grupo de personas que sirve tintos o barre oficinas, les dice formen cooperativas, para contratarles los servicios y coincidencialmente, siempre aparece un político respaldando esta idea durante su periodo de mando. La empresa privada por su parte, asumió el trabajo asociado y se dio a la tarea de promoverlo. En fin, no se pueden abandonar todas estas experiencias porque en ellas hay cosas que sirven.
El otro asunto se relaciona con la fundamentación teórica de esta experiencia y aquí les recomiendo el libro del Dr. Carlos Uribe Garzón, “De trabajadores a empresarios”.
El proceso de creación de empresas de trabajo asociado no tiene la simpleza que se ha venido gestando, el asunto no es entregar los colegios a los educadores ni las clínicas y centros de salud al Seguro Social. Buscar una asesoría, conseguir una personería jurídica, aprobar los estatutos y nombrar los gerentes en sólo diez días, no es suficiente para formar empresarios exitosos. De todas maneras yo creo el tema del trabajo asociado no es académico sino un tópico concreto para la realidad colombiana y es preciso hagamos una nutrida lluvia de ideas.

Intervención # 1:
A medida que avanza la sociedad del conocimiento, las grandes empresas captan menos recursos y buscan el trabajo de personas externas. Los profesionales son los que más quedan desempleados o subempleados y en este fenómeno, Coomeva debe ayudarle a generar ingresos, a través de un programa de desarrollo empresarial. En este momento, ya montado el proyecto, hemos firmado un convenio con el SENA para formar lo que hemos llamado “incubadoras de empresas”. Ahora pienso que nos equivocamos un poco, porque no hicimos énfasis en que esas empresas fueran de Economía Solidaria, sino simplemente, que les generara trabajo a los asociados.
Tuve la oportunidad de conocer Mondragón, que es una experiencia demasiado interesante de cooperativa centrada en el trabajo, que involucra 79 mil trabajadores y factura 29 mil millones de dólares. Así que como en este caso, creo que la integración se hace a través de proyectos, cosa que no ha hecho el cooperativismo colombiano. Si yo soy cooperativista tengo que estar necesariamente en CONFECOOP y en ASCOOP.

Intervención # 2:
Como personas no podemos renunciar a esa condición de humana de equivocarnos. Pienso que nosotros nos hemos mantenido porque hemos negociado contratos, precios y hasta infraestructura, pero jamás hemos negociado la independencia, la autonomía y el Factor C que nos aglomera.
La experiencia de COOPSOCIAL nos muestra cómo a través del trabajo, porque el capital era muy limitado, fuimos haciendo apropiación de los otros factores de producción, adquirimos nuestra sede propia, tecnología y nos formamos a través de los fondos de educación de la cooperativa. Entonces tenemos muy claro que es la empresa la que depende de nosotros y no nosotros de la empresa y con ese sentido hemos manejado a COOPSOCIAL durante diez años. Nosotros somos una cooperativa de trabajo asociado y hemos ganado espacio porque generamos trabajo, lo que vamos a rentar es el trabajo y lo que mejor sabemos hacer es prestar servicios de salud.
Además siempre hemos dicho que las cooperativas tienen que ser pequeñas, para que no se pierda la capacidad de practicar la democracia participativa directa; cuando vamos a tomar las decisiones de peso nos reunimos los 49 asociados y llegamos a acuerdos. Cuando tenemos 500 asociados se pierde la democracia participativa directa, se pasa a la democracia representativa y empezamos a nombrar a cuatro para que vayan y decidan allá. En este sentido también nos ha ayudado la forma como hemos capitalizado la empresa, sin poner un peso de los asociados, sino tomando ese retorno cooperativo que tenemos en la legislación colombiana, donde el 50% se puede entregar de forma proporcional al trabajo, pero no dándoselo al asociado para que vaya y se lo gaste, en cambio lo entregamos en cabeza de sus aportes personales y el dinero queda dentro del patrimonio. Con eso hemos podido levantar la empresa sin tener que recurrir al sector financiero, sin pagar intereses, ni bajarle el beneficio a los asociados trabajadores.
Otras de las cosas importantes es la visión que tenemos de futuro, buscando nuevas formas empresariales, nuevos modelos de atención que sean innovadores y que generen apertura, para poder tener mas profesionales. La participación es vital entre nosotros, con normas pactadas desde el grupo, en general tenemos muy claro que somos una empresa de propiedad colectiva y democrática, donde prima el bien común por encima del bien particular. En este aspecto somos muy cuidadosos y por eso en el estatuto logramos colocar una inhabilidad, para que el asociado que quiera participar en los mecanismos de administración y control, entendiéndose como Consejo de Administración y Junta de Vigilancia, no pueda estar en puestos administrativos ni en la Gerencia. También hemos sido muy acertados en entender nuestro papel como dueños de la Cooperativa, pero en las relaciones como trabajadores asociados, nos basamos en los regímenes internos, sabiendo que tenemos que cumplir horarios, ser productivos y lograr las metas. Es súper importante saber entender esa triple condición de dueños, trabajadores y administradores, porque es la única manera en que se puede participar y permanecer.

Intervención # 3: Luis Razeto
La extraordinaria eficiencia que puedan alcanzar las empresas de la Economía Solidaria se logra definitivamente cuando nos ponemos en una perspectiva de Economía Solidaria y de empresa. No podemos quedarnos a medio camino, con cooperativas que no son empresas, que tienen miedo a las ganancias, que tienen problemas para trabajar en el mercado, que se desgastan en una serie de discusiones ideológicas que las limitan y que están más preocupadas de que ley y el Estado las favorezcan. Yo estoy absolutamente convencido de la eficiencia que podemos lograr, porque no tenemos ninguna de las ineficiencias propias del Capitalismo y tenemos además, los mismos recursos puestos a disposición de una iniciativa colectiva y no puestos en función de un solo empresario que va ha ganar con ello. Segundo, nuestra fuerza de trabajo gestiona en función de sí misma, obteniendo los beneficios que resultan de su esfuerzo y aumentando enormemente su productividad, porque no está trabajando para otro y sólo cuando la vigilan. También porque se constituyen con los aportes de los socios, pequeños aportes que sumados por muchas personas y efectuados mes a mes, constituyen ese capital que le da la autonomía que ya quisieran las empresas capitalistas, que tienen que pagar interés. Finalmente tenemos esta inmensa energía del Factor C. La más interesante de la experiencia de Mondragón es saber que surgió de seis personas que tenían escasos recursos. Los gestores, Arizmendiarreta, Jesús Ragañaga y otros cuatro muchachos entusiastas, se convencieron de que tenían que hacer una empresa, empezaron a generar su propio medio de trabajo con máquinas soldadoras antiguas y se convencieron de que les iba bien. Empezaron a analizar cómo crecer y crearon una escuela de información técnica para incorporar personas a su propia empresa, una empresa económica que tenía éxito, que operaba en el mercado, que no tenían que estar mirando al municipio o al Estado a ver cuánta ventaja podían obtener y simplemente hicieron una unidad de grupo, que les motivó la vida y al cual le pusieron toda el alma y sus capacidades. Yo creo en el mundo existen muchísimas experiencias como esta. Este Siglo XXI va a ser el de la Economía de Solidaridad, estamos en una fase de reinicio, de recomienzo, de refundación.


Intervención # 4:
Quiero resaltar la importancia de la familia en el desarrollo de las empresas cooperativas de trabajo, ya sean microempresas, miniempresas o grandes empresas. La familia de nuestro asociado, al tener un aumento en sus ingresos ayuda a elevar el bienestar y nivel de la organización. Yo creo que en cada núcleo familiar de nuestras entidades debe haber un conocimiento especial, por lo que se debe hacer un inventario de sus capacidades y habilidades. Entonces, en cada una de nuestras empresas podríamos tener un área o departamento que asesore a estas personas, que quieran desarrollar su empresa. Pero manejar una empresa ya sea del sector solidario o del capitalista, tenemos que trabajar en las habilidades gerenciales. Luego se deben hacerse alianzas con las universidades, para desarrollar programas de capacitación en estas habilidades, a bajo costo.

Intervención # 5:
Quisiera referirme a las alianzas agregando que también pueden hacerse con empresas privadas y entidades públicas. Por otra parte, quisiera preguntarle al maestro Razeto sobre el tema de las remuneraciones, pues tengo la experiencia de una cooperativa de trabajo asociado de unos 300 asociados, que elaboran un producto y son dueños de los medios de producción de todo el proceso. Pero algunos de los trabajadores asociados expresan su inconformidad por las grandes diferencias de remuneraciones, porque el funcionario de más alto cargo gana como 35 veces más que un trabajador que apenas inicia. No se si esto tenga que ver con lo que usted hablaba de la equidad o con las desigualdades propias del mercado. ¿Cómo solucionar estas grandes diferencias?

Intervención # 6: Luis Razeto.
Me parece muy difícil justificar una diferencia de 1 a 35 en una empresa de Economía de Solidaridad, casi digamos antagónico, porque el principio de la distribución y la remuneración justa de los factores es que a cada cual le corresponda en función de sus aportes. Nosotros hemos desarrollado un sistema de cálculo que permite determinar con bastante exactitud, cuánto es el aporte de cada uno de los socios de la cooperativa en los diferentes factores, teniendo en cuenta los aportes financieros, en trabajo, tecnología, conocimiento o gestión. Esta metodología logra determinar con bastante rigurosidad, el monto global o la sumatoria de los aportes en los distintos factores; después es posible, con mecanismos de análisis económico, precisar cuánto aporta cada uno de los factores a la generación de valor económico. Con estos dos datos es posible cuantificar con exactitud o alta aproximación, cuánto le corresponde a cada socio, cuánto se reinvierte, cuánto va a acumulaciones de capital, cuánto puede ser distribuido entre los socios en términos de participación en el patrimonio y cuánto puede ser su recompensa o su remuneración directa, que puede ser en dinero, pagado en honorarios o cualquier forma de anticipo sobre utilidades. Las características de una empresa solidaria de trabajo no permite justificar una remuneración que sea mayor de 5-1 entre los socios y menos de 30-1 como ocurre en las empresas capitalistas.
La Economía Solidaria ha ido perfeccionando herramientas de cuantificación y necesariamente tenemos que irlas aplicando.

Intervención # 7:
En el aporte de ideas es muy importante realizar el encuentro nacional del trabajo asociado, que nos permita fortalecer el proceso pedagógico y metodológico de estas organizaciones. Pienso que otra necesidad es el fortalecimiento de las organizaciones de integración de segundo grado, que tienen un papel preponderante y el acercamiento con el gobierno.

Intervención # 8:
Sobre las compensaciones hay en Colombia dos corrientes, una que plantea que éstas deben estar dentro de la estructura de costo, remunerando los factores por encima del mercado ya que nosotros estamos buscando una calidad de vida. Hay otra versión que dice que en las cooperativas de trabajo asociado, la compensación son excedentes anticipados. La ley colombiana dice muy claramente que el 50 % del excedente va para los fondos de ley y el otro 50 % a disposición de la asamblea.

Intervención # 9: Luis Razeto
Mi opinión sobre estas dos modalidades es que son posibles, pero con lógica bastante rigurosa en su aplicación. Ambos procesos son posibles y ambos tienen limitantes.

Intervención # 10:
Mi reflexión es sobre la necesidad de hacer cambios en nuestro pensamiento y transformarlo si es posible, perfeccionándolo, para que podamos aportar al menos ese granito de arena en nuestro corto paso por esta vida. Preguntémonos: ¿qué estamos aportando como seres humanos solidarios, porqué estamos dentro de esta economía, somos solidarios auténticos o solo de nombre, estamos perfeccionando el consumo, cómo podemos mejorar nuestra gestión, hasta donde estamos comprometidos con la transformación del pensamiento y las ideas, como profesionales qué podemos aportar a la sociedad y cómo podemos ayudar a reproducir y fortalecer el Factor C?


CONVERSATORIO CONFERENCIA # 7

Intervención # 1:
En Coomeva, partiendo de los principios y valores, hemos liderado varios procesos de formación para los asociados y para la dirigencia, desarrollados bajo la forma de diplomados. Este avance nos está creando una cultura de la Economía Solidaria, que a su vez vuelve y genera principios, y aquí vamos. También nos metimos en la investigación - acción, con el proyecto de desarrollo del Espíritu Cooperativo. Entonces les queríamos comunicar que nosotros andábamos “envolatados”, pero no perdidos. Entonces para recuperar lo que nos ha planteado el profesor Razeto, estamos buscando información, conocimiento y educación.


Intervención # 2:
Quisiera aportar a esta discusión dos elementos de contexto. El primero es que al pensar en las estrategias que corresponden al desarrollo de la Economía Solidaria en la perspectiva de la autonomía y en el contexto nacional, no podemos pensar que este proyecto es asilado de las problemáticas que nos acosan y agobian. Es decir, tenemos que pensar en estos temas en medio de la guerra, la corrupción y con un Estado que promueve un modelo terminado de economía, de desarrollo, de cultura y de sociedad. No vamos a pensar un proyecto de Economía Solidaria sin contemplar esto pero tampoco nos vamos a quedar meramente criticando y desgastándonos con los rasgos de la realidad.
El segundo contexto puede parecer un poco contradictorio en términos conceptuales, porque es de orden interno y es la falta de conocimiento de lo que es la Economía Solidaria. Dicho contexto interno tiene una ambigüedad teórica y conceptual, porque parece no comprender la esencia del cooperativismo, sus escenarios de poder, sus formas de integración y su manera de relacionarse con el Estado.

Intervención # 3:
Se ha analizado en todo el curso la necesidad de inyectarle solidaridad al Movimiento Cooperativo y la de entender que llevamos mucho tiempo luchando sólo con doctrina y que no hemos hecho más que pedir favores. Entonces hay que meterle economía al movimiento solidario. No podemos seguir actuando simplemente porque nos gustan los principios, los valores cooperativos y el himno, sino que tenemos que definir una teoría económica que no se aleja de la teoría económica común, pero que se hace de otra manera. Hemos venido proponiendo una especie de “federalización” de Coomeva, al menos en lo operativo, porque las soluciones para los asociados de Coomeva en cada región, son distintas.
Otra idea es hacer redes inicialmente pequeñas, mirando si podemos ampliar mercados o hacer negocios juntos. Yo creo que en Coomeva tenemos el desafío de estructurar bien sus zonas y regionales, metiéndole economía al proceso, mirando cómo hacemos proyectos propios y cómo convocamos otras cooperativas.

Intervención # 4:
Recopilando la exposición anterior, planteamos las mismas tres dimensiones: La social o histórica, en segundo lugar, la necesidad de incluirle economía a lo solidario y como tercer punto, la construcción de redes aprovechando lo que ya existe para hacer integración, intercambio y aprovechar todo nuestro potencial. Nosotros agregaríamos una cuarta dimensión que es la sociedad colombiana en todos sus estratos, formas de pensar y lo que llamamos, idiosincrasia propia de nuestro pueblo. ¿Cómo podríamos hacer eso? Yo diría que invirtiendo el título de esta parte del curso: deberíamos primero plantear pedagogía, luego estrategias y por último, proyectos. Es necesario que el sector solidario cree esta cuarta dimensión, para llevar todo este esfuerzo a ese escenario de decisión donde está el poder y la vía más segura es la pedagogía hacia la población. Agregaría para terminar que comprometer a la gran masa colombiana mediante una pedagogía se logrará sobre la base de un liderazgo encabezado por el Sector Solidario.

Intervención # 5:
Yo no quisiera dejar pasar la oportunidad para contar algo de lo que estamos haciendo en Coomeva, en un particular proceso de integración y es el programa de generación de nuevos puestos de trabajo y a la “incubadora de empresas”, que no ha querido que se quede solamente hacia el interior de los asociados de la cooperativa, sino que se ha extrapolado al resto del sector de la Economía Solidaria. Esta experiencia nos ha dado también la posibilidad de integrarnos con el sector público, a través del SENA.

Intervención # 6:

Algo muy importante para la Economía Solidaria es que existe una crisis paradigmática alrededor de las teorías del desarrollo. La escuela estructuralista, que plantea el desarrollo de la oferta, la demanda y del crecimiento, parece no haber sido capaz de resolver el problema epistemológico del crecimiento del Capitalismo. Aquí debemos aclarar la confusión que se presenta sobre lo que es el desarrollo y lo que es crecimiento económico: el crecimiento está fundamentado en indicadores básicos como ingreso per cápita, distribución y riqueza; mientras que el desarrollo está relacionado con el Factor C.

Sabemos que los países que hoy son desarrollados no pasaron necesariamente por las mismas etapas que nosotros. Estados Unidos y la Unión Europea no fueron como Colombia, por lo que queda rebatida la postura de corte positivista, que somos una etapa transitoria y que mañana podemos ser desarrollados.

Segundo, hay un desequilibrio ecológico y medio ambiental a causa del desarrollo y del crecimiento económico. En esto, la Economía Solidaria tiene que jugar un papel significativo ya que algunas empresas capitalistas destruyen nuestros recursos naturales amparadas en que aquí es barato pagar el impuesto de contaminación. Por esto, desde el Capitalismo “salvaje”, el desarrollo tiene consecuencias negativas.

Me preocupan también las economías fragmentadas en América Latina, y más aún, que la Economía Solidaria caiga en esto y se convierta en una especie de secta.

Intervención # 7:

El planteamiento de este curso se puede resumir en dos elementos:

- El primero es cuál sería el propósito del desarrollo y de la construcción del proyecto de la Economía Solidaria y cuáles son los límites de la autonomía, porque no podemos ser unos solitarios o aislados, dentro de la economía. Construir ese proyecto hacia la autonomía implica conjugar tres verbos que corresponden a una gramática económica muy concreta: desarrollar, que a su vez involucra cuatro verbos, expandir, diversificar, cualificar e integrar. Este es pues el momento de construcción del proyecto. El segundo es la transformación que es realmente trasladarse y construir lo otro. El tercero es el perfeccionamiento que nos lleva a categorías como la eficiencia, que tiene que ver con la calidad y la cualidad de las cosas.

Yo noto en las intervenciones anteriores, que se reconocen dificultades para llevar esto a la práctica, teniendo en cuenta los contextos externos e internos.

- El segundo elemento tiene que ver con la estrategia y la pedagogía. La estrategia hace énfasis en el perfeccionamiento de las organizaciones existentes porque no creemos que vayamos a partir de cero y todas las experiencias cuentan. La incubadora de empresas para el desarrollo empresarial, recoge una experiencia importante. Pero también debemos difundir, es decir expandir el movimiento creando nuevas organizaciones. Entonces haciendo esas cosas: perfeccionar lo que tenemos, expandir el movimiento y mostrar lo que estamos haciendo, avanzamos en estrategias importantes. Seguir en la clandestinidad es manifestar la subordinación. Además hay que aterrizar las instancias de integración en el mercado. Otra estrategia que necesitamos los especialistas en Economía Solidaria es el instituto superior, porque estamos huérfanos de aparatos educativos. Contar con un centro de formación, de creación de pensamiento, de investigación, es una prioridad.

Yo creo que puede haber más estrategias y la exposición del maestro Razeto sobre proyectos, estrategias y pedagogías para el desarrollo de la Economía Solidaria, son líneas muy gruesas que a nosotros nos compete repensar. Pero a mi me queda la inquietud de quién “le pone el cascabel al gato”, quién arranca y por dónde. Yo se que esto comienza por nosotros.


Clausura del Curso Superior de Economía Solidaria: Dr. Luis Razeto

Yo culmino este seminario con una sensación de energía, de fuerza, de haber recibido muchísimo de todos ustedes en estos tres días. A veces uno hace cursos y la gente que escucha participa y me pregunta, otros toman distancia. Me parece que en este seminario se ha expresado una suerte de conciencia colectiva, he sentido que hemos ido ejercitándonos, motivándonos, reforzándonos entre todos. Creo que algo pasó en estas charlas, mas allá de lo que pasa normalmente, tengo esa sensación habiendo participado en cientos. Esta vez pasó algo más y lo siento porque lo he percibido en las reacciones, en las preguntas, en la motivación, en las expresiones, en el ambiente, no sé.
Espero que ustedes sientan que salen del seminario enriquecidos, con más motivación para seguir adelante en este proceso de construcción de la Economía Solidaria. Yo me siento exactamente igual, fortalecido y energizado. Me voy sinceramente muy agradecido porque nos hemos comunicado profundamente, aunque a lo mejor no hablamos mucho. Nos encontraremos, si Dios quiere, en alguna otra ocasión. Yo quiero decirles que de todas maneras estoy accesible en medios de comunicación moderna. Hemos organizado un sitio en la web para este fin y los invito a visitarlo: www.economiasolidaria.net